El fútbol es el deporte más seguido del mundo, pero no el que más nombres coloca entre las grandes fortunas. Los basquetbolistas, los golfistas y los boxeadores son los deportistas que más veces aparecen en el ranking de los 50 mejor pagados.
El exjugador de los Chicago Bulls encabeza el ranking con unos ingresos equivalentes a u$s4.500 millones, cifra que confirma que los partidos pueden convertir a un deportista en estrella, pero son la publicidad, las licencias y los negocios los que lo transforman en milmillonario.
Michael Jordan sigue al frente del ranking entre los deportistas mejores pagos de la historia.
El fútbol es el deporte más seguido del mundo, pero no el que más nombres coloca entre las grandes fortunas. Los basquetbolistas, los golfistas y los boxeadores son los deportistas que más veces aparecen en el ranking de los 50 mejor pagados.
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En conjunto, este medio centenar de deportistas generó conjuntamente más de u$s56.000 millones ajustados por la inflación y pertenecen a diez deportes diferentes. Serena Williams, en el puesto 40 con u$s680 millones, es la única mujer.
Los u$s4.500 millones de dólares atribuidos a Jordan no son su patrimonio actual ni el dinero que conserva en el banco. Son los ingresos profesionales brutos obtenidos hasta el cierre de 2025 y los convierte a dólares actuales para poder comparar carreras desarrolladas en épocas muy diferentes. Sin ajustar la inflación, Jordan habría ingresado unos 3.280 millones.
El cálculo incluye salarios, primas, premios, bolsas de combates, patrocinios, apariciones, derechos de licencia, productos, medios de comunicación y otros negocios ligados a la imagen del deportista. No descuenta impuestos ni comisiones de representantes. Es una estimación de ingresos profesionales, no de riqueza personal. Confundir ambas cosas sería como confundir la facturación de una empresa con su beneficio.
La separación entre el dinero ganado compitiendo y el obtenido fuera revela dónde se construyen realmente estas fortunas. Jordan cobró menos de u$s94 millones en salarios durante sus 15 temporadas en la NBA. Frente a sus 3.280 millones de ingresos nominales acumulados, menos del 3% procedió directamente de jugar y más del 97% llegó mediante Nike, patrocinios, licencias y negocios vinculados a su imagen.
La proporción no es igual para todos. Según Forbes, Cristiano Ronaldo obtuvo en los doce meses terminados en mayo de 2026 unos u$s235 millones jugando y u$s65 millones fuera del campo. Cerca del 78% todavía depende de su contrato deportivo. Messi presentó un reparto muy curioso: 70 millones jugando y otros 70 millones mediante patrocinios y negocios. LeBron James ingresó 52,8 millones jugando y 85 millones fuera, por lo que casi el 62% ya procedía de su actividad fuera de las pistas.
La relación entre lo que cobran dentro y fuera de la pista depende del deporte, la etapa de la carrera, el atractivo comercial y, sobre todo, de si la estrella se limita a anunciar productos o posee una participación en los negocios que promociona.
Roger Federer ganó cerca de 131 millones de dólares en premios durante toda su carrera, pero Forbes estima que obtuvo alrededor de 1.000 millones fuera de la pista mediante patrocinios, apariciones y otros negocios: casi ocho dólares comerciales por cada dólar conquistado en premios. Nadal acumuló 134,9 millones en premios y más de 415 millones al margen de la competición, una relación superior a tres a uno.
Esa desproporción suele aumentar al final de la carrera, cuando caen los premios, pero siguen funcionando los contratos comerciales. En 2020, Federer ingresó 6,3 millones jugando y 100 millones fuera de la pista: casi 16 a uno. Djokovic, por su parte, ganó en 2025 alrededor de 25 millones fuera de la pista frente a 4,6 millones jugando, más de cinco a uno. En una temporada normal, una gran estrella del tenis puede generar entre 2 y 5 dólares por cada uno que genera dentro de las pistas. En iconos, la relación puede superar ampliamente el 10 a 1.
El golf lleva el fenómeno todavía más lejos. Tiger Woods había obtenido cerca de 121 millones de dólares en premios del PGA Tour, pero sus ingresos profesionales acumulados ya superaban los 1.600 millones en 2021: alrededor de 12 dólares fuera del campo por cada dólar ganado compitiendo. En el caso de Arnold Palmer, la diferencia resulta casi de risa. Sus premios en el circuito rondaron los 1,86 millones, mientras que sus ingresos profesionales nominales se estimaban en 885 millones. Jack Nicklaus ganó unos 5,73 millones en premios oficiales, pero generó alrededor de 830 millones durante su trayectoria. Es que las proporciones parecen irreales. Pero estas son porque compitieron cuando los premios eran mucho menores que los actuales.
El salario remunera el trabajo mientras se realiza. Una licencia, una marca o una participación empresarial pueden seguir generando ingresos cuando el trabajo termina.