Sus precios y descuentos la hicieron conocida en todos los Estados Unidos.
Imagen: Culture Map Austin
Estados Unidos se encuentra atravesando una oleada de cierres en el comercio minorista que afecta a pequeños comercios, medianas tiendas y hasta a grandes cadenas. La combinación de una economía con inflación persistente, tasas de interés elevadas, y el cambio en los hábitos de consumo ha reducido el poder adquisitivo de muchos hogares y modificado drásticamente la demanda.
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En ese contexto, empresas que antes parecían sólidas hoy se ven obligadas a replantear su modelo, recortar costos y, en casos dramáticos, cerrar sucursales en masa. Ese deterioro del panorama económico y comercial golpea con fuerza incluso a cadenas consolidadas: lo que hace unos años habría sido impensable, hoy es una realidad que golpea al sector minorista estadounidense. Una reciente víctima de esta realidad es Big Lots.
La tienda de descuentos no pudo hacer frente a sus deudas de millones de dólares.
Imagen: Howard Schnapp/Newsday RM vía Getty Images
Deudas de millones: qué sucedió con Big Lots
Big Lots nació en 1967 (originalmente bajo el nombre Consolidated Stores) como una cadena de tiendas de descuento que se especializó en vender mercadería de liquidación, excedentes o sobrestock: desde muebles y artículos para el hogar hasta productos de temporada o de limpieza, a precios reducidos, atrayendo sobre todo a consumidores de clase media y baja.
Durante décadas, su propuesta de “valor accesible” le permitió expandirse por todo Estados Unidos, convirtiéndose en uno de los referentes del retail de descuento. Sin embargo, en los últimos años la empresa comenzó a acumular problemas graves: sus ventas descendieron sostenidamente.
En 2024, presentó una caída significativa de ingresos, arrastrada por una combinación de factores: la inflación, tasas de interés altas, que erosionaron el poder de compra de sus clientes, y un cambio estructural en los hábitos de consumo (muchos compradores migraron al comercio online o a competidores con ecosistemas más robustos).
Autoproyectándose una “duda sustancial” sobre su capacidad de mantenerse a flote, Big Lots se acogió al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en septiembre de 2024 para tratar de reestructurar sus deudas y operaciones. Como parte del plan de emergencia, la empresa anunció que cerraría hasta 315 tiendas, y luego sumó alrededor de 56 cierres más en distintos estados, llevando el número total de locales clausurados a más de 300.
El salvavidas no alcanzó
Aunque en diciembre de 2024 la compañía negoció un acuerdo con la firma inversora Gordon Brothers Retail Partners para transferir una parte de sus activos y tiendas a otra compañía (Variety Wholesalers), la operación no alcanzó a salvar a toda la red. El plan implicaba que entre 200 y 400 tiendas seguían operando bajo la nueva gestión, mientras que otras sucursales desaparecerían definitivamente.
Ante el fracaso de ese salvavidas, Big Lots inició un proceso masivo de liquidación y ventas de “cierre definitivo”, con el fin de “proteger el valor de sus activos” ante la imposibilidad de revertir sus deudas.
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