Qué tienen en común el fútbol y el recruiting en la era de la inteligencia artificial

La inteligencia artificial gana terreno en los procesos de selección y gestión del talento, pero su aporte depende de cómo se combine con el criterio humano, la capacidad de adaptación y la dinámica de los equipos.

La inteligencia artificial gana terreno en los procesos de selección y gestión del talento.

La inteligencia artificial gana terreno en los procesos de selección y gestión del talento.

Cada vez que un club arma su plantel se repite el mismo ritual: los técnicos definen convocatorias, la prensa las discute, y siempre aparece la misma pregunta: ¿por qué quedó afuera ese jugador que individualmente brilla? La respuesta casi nunca tiene que ver con el talento individual. Tiene que ver con otra cosa, más difícil de medir: cómo encaja esa persona en el rompecabezas del equipo.

Es una lógica que cada vez se ve más en el mundo del fútbol: los cuerpos técnicos no se guían únicamente por quién es "el mejor técnicamente", sino que combinan experiencia con proyección. Ese mix de liderazgo, adaptación táctica y cohesión grupal termina siendo clave para los resultados. Cada vez más clubes arman sus planteles pensando no solo en el talento individual, sino también en cómo cada jugador potencia al resto del equipo. En una empresa pasa algo similar: no alcanza solo con mirar el CV, es clave identificar si la persona puede crecer, aprender, colaborar y performar en distintos contextos.

La incorporación de la inteligencia artificial refuerza aún más esta idea, ya que puede ayudar a armar el mejor equipo. Hoy las organizaciones necesitan personas con pensamiento crítico, criterio para interpretar recomendaciones de la IA, curiosidad para seguir aprendiendo continuamente y capacidad de hacer las preguntas correctas. Del mismo modo que un cuerpo técnico utiliza la tecnología y el análisis de datos para enriquecer, pero no reemplazar, la mirada del entrenador, las empresas buscan profesionales capaces de trabajar junto a la IA, aprovechando su capacidad analítica sin perder el juicio humano. En este nuevo escenario, el verdadero talento no será quien compita contra la tecnología, sino quien sepa integrarla para potenciar su desempeño y generar mejores decisiones para el equipo y la organización.

Lo mismo sucede con el recruiting. Desde el punto de vista de los equipos de gestión del talento, se puede observar que la IA ya está presente en casi todas las etapas del proceso, desde la redacción de avisos y la búsqueda de candidatos hasta el filtrado de CV, el matching entre habilidades y puestos, la realización de entrevistas grabadas y pruebas gamificadas, el análisis de skills, la evaluación de brechas, la capacitación personalizada y la planificación de los equipos.

Sin embargo, es importante considerar los principales riesgos que se observan si la tecnología "se queda sola". Es allí donde aparecen los sesgos en los datos, la discriminación algorítmica, la falta de transparencia y la invasión de privacidad, que pueden derivar en decisiones automáticas injustas, sobreconfianza en el puntaje de la herramienta y pérdida de humanidad en la experiencia del candidato.

Por esto, es clave considerar que la tecnología no debería reemplazar el criterio humano, sino complementarlo. La IA puede ordenar información, detectar patrones y reducir sesgos iniciales, pero la decisión final necesita del juicio humano. Entender el contexto, la motivación, la ética, los valores, el estilo de liderazgo y la dinámica de equipo son aspectos clave a la hora de llevar adelante este proceso.

En los próximos años, la búsqueda y desarrollo de talento van a ser cada vez más parecidos al scouting deportivo: más datos, más precisión sobre habilidades y potencial. Pero, como pasa en la cancha, lo que marcará la diferencia seguirá siendo el valor humano, el juicio, el liderazgo y la capacidad de pensar bajo presión.

Por Natalia Castro, Team Dynamics Architect de Ingenia.

Te puede interesar