1 de octubre 2003 - 00:00

¿Apareció el gran rival de Kirchner?

Un victorioso Jorge Sobisch (fue reelecto el domingo en Neuquén con 56% de los votos) sorprendió con fuertes críticas a la gestión de Néstor Kirchner. Dijo que "en los más de 120 días del gobierno sólo vimos un gran efecto mediático y poco de gestión". Y remató: "Falta ejecutividad". El malestar del gobernador -el primero que castiga el desempeño oficial-encierra dos explicaciones. Por un lado, su voluntad de proyectarse como un presidenciable para 2007 implicaría gestar desde ahora una decidida oposición y, por el otro, castigar a Kirchner -casi con cierto tono burlón-por la paupérrima elección que en Neuquén hizo A. Duzdevich, candidato apoyado por el santacruceño.

Neuquén - El reelecto gobernador Jorge Sobisch, quien el domingo venció al PJ al obtener 56% de los votos, ya piensa fronteras afuera de la provincia. Ese es el objetivo que se propuso para los próximos cuatro años, no sin cuestionar a la gestión de Néstor Kirchner, asegurando que en los más de 120 días que pasaron de gobierno «sólo vimos un gran efecto mediático y poco de gestión». Sin ocultar sus aspiraciones de pelear una eventual candidatura presidencial en 2007, sostuvo que el objetivo es formar desde el interior del país una nueva fuerza política que nuclee a sectores de centroderecha «pero con un gran contenido social».

Periodista:
Tras su reelección, ¿el objetivo político ahora es la proyección nacional?

Jorge Sobisch: En principio debo decir que me llamaron dirigentes nacionales, y seguramente esta semana que estoy en Buenos Aires, voy a establecer los primeros contactos con algunos representantes que tienen interés en trabajar con nosotros. Me llamó Balter de Mendoza, acabo de tener una comunicación con Patti, que quiere comenzar a trabajar juntos. Balter me llamó para trabajar con dirigentes de varias provincias, y definiré una estrategia de trabajo, donde seguiré con la línea de profundizar mi presencia en el interior de la provincia, y dedicarle tiempo al trabajo político nacional.


P.:
¿Qué otras dirigentes incluirán la nueva fuerza política que quiere liderar?

J.S.: Desde el punto de vista de partidos provinciales, algunos no en forma directa, se ha despertado la intención de encontrar en Neuquén un interlocutor que puede llegar a presentar estos interés. A partir de la semana que viene estaremos en eso. También me llamaron para saludarme dirigentes como (el pampeano, Rubén) Marín, Juan Carlos Romero (Salta). Y bueno, yo no estaré dentro del Partido Justicialista, pero eso no me inhabilita para hablar de política y de las cosas que nos interesan.


P.:
¿Qué relación tiene hoy con Carlos Reutemann y Mauricio Macri?

J.S.: Con Reutemann es una relación formal, de compartir en el foro de los gobernadores intereses comunes, siempre buena y cordial, pero nunca avancé en una relación política. Y con Macri, bueno, es «mi presidente» (por el CABJ), pero con él he tenido una reunión política donde avancé en su momento en lo que yo pensaba que se podía hacer, y voy a llamarlo para mantener nuevos encuentros con esas características.


P.:
¿Usted se ve como candidato presidencial en 2007?

J.S.: Lo que puedo decir es que hoy sí me veo como un hombre que puede generar una alternativa política. Creo que he ganado credibilidad en el mapa político nacional para llevar adelante un proyecto político, y ser el hombre que encarne en primera instancia, el espacio que están buscando muchos sectores y que no lo encuentran.


P.:
¿Qué evaluación hace del PJ a nivel nacional?

J.S.: Ha sufrido una atomización. Los dirigentes hicieron un buen diseño, casi una ley de lemas disimulada, para neutralizarse mutuamente, y a través de ese diseño electoral neutralizar a algunos políticos y ganar la elección. En términos electorales el resultado fue excelente. Pero hay que ver si en términos de gobernabilidad de la Argentina son iguales. Que no sea cosa que pase lo mismo que pasó con la Alianza. Por otro lado yo veo algunas definiciones que se convierten en indefiniciones. Por ejemplo, y salió en todos los diarios, el Presidente le dice al jefe del bloque justicialista que apoye la inmunidad de los militares estadounidenses, y después por una circunstancia aparece no apoyando esa medida.


P.:
¿Qué otras contradicciones ven en el gobierno nacional?

J.S.: Hay mucho efecto publicitario. Le doy un ejemplo: Neuquén firmó con Nación el asfalto de la Ruta de los Siete Lagos. Acordamos que la plata la pone la provincia y después Nación devolverá los fondos como pueda, pero ya llevo un mes tratando de que Vialidad Nacional publique el llamado a licitación. Entonces, lo que veo es que falta ejecutividad en la gestión. No hay definiciones, casi todos los días hay algún acto en el Salón Blanco anunciando algo y después no logramos que nos saquen un aviso en el diario. Quizás hay voluntad, pero no hay aún capacidad de gestión. Habrá que ver.


P.:
¿Se siente solo en esta crítica al gobierno nacional?

J.S.: No me siento solo ni acompañado, cada uno sabrá por qué no emite opinión. Yo no voy a hablar por el resto de los gobernadores, yo simplemente como partido independiente estoy alertando sobre cosas que veo, y que algunas perjudican a mi provincia. No estoy descalificando a nadie sino alertando.


P.:
Siempre que desde Neuquén, aparecieron voces críticas a Nación se ligó a su figura con las empresas multinacionales y el menemismo...

J.S.: Esa es una descalificación liviana de aquellos que no tienen una idea para enfrentarse al MPN. Que por otro lado no me ofende ni me altera, pero sí veo que hay una alta cuota de hipocresía en quienes hacen esas apreciaciones, porque Menem fue presidente del PJ por el voto de los justicialistas, no por el mío. Fue presidente de la Nación dos veces y mucho de los que se rasgan las vestiduras hoy eran cortesanos que pasaban a besarle las manos. Y yo como gobernador no fui un hombre fácil. Quiero recordar que cuando los peronistas en Neuquén no hablaban de Duhalde, no votaban y no trabajan por él, Jorge Sobisch dijo que lo votaba a Duhalde, lo apoyó y trabajó para su candidatura. Y si no apoyé al candidato legítimo del justicialismo, no fue por culpa mía sino de los propios justicialistas, que no quisieron hacer interna. Yo había dicho que apoyaría al candidato que ganara la interna.


P.:
Una de las críticas que siempre tuvo Kirchner hacia Neuquén fue la utilización en su primera gestión de los recursos por regalías, y decía él que en Santa Cruz depositó esos fondos en un banco extranjero...

J.S.: Ese es uno de los principales problemas de la Argentina: le dijimos a la gente que era mejor poner la planta a plazo fijo que producir, de manera que si ese es el mérito, realmente tengo que seguir siendo crítico. Si a Kirchner le parece que es mejor poner la planta en un banco que utilizarla para producir y generar trabajo y riqueza estoy en total desacuerdo con él. Seguro que ese sistema ofrece ventajas en términos electorales porque tienen presa a la población de un Estado omnipotente y gigantesco, cosa que yo difiero.


P.:
¿Lo llamó Kirchner?

J.S.: No, el único que me llamó el lunes por la tarde fue el ministro de Salud Ginés González García, a quien le agradecí mucho.


Entrevista de Alejandro López

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