8 de octubre 2003 - 00:00

Béliz despegó a Juan José Alvarez de la investigación

"Ya no sé cómo aclarar que vos no tuviste nada que ver." Gustavo Béliz deslizó la aclaración al oído de Juan José Alvarez, actual ministro de Seguridad bonaerense y ex jefe político -como ministro en Nación de Eduardo Duhalde- de Roberto Giacomino, el relevado mandamás de la Policía Federal.

La respuesta de Alvarez, ante la disculpa de Béliz, fue breve: «Yo tampoco. Ya lo aclaré mil veces, pero el que quiera entender que lo entienda y el que no, es cosa de él». Después la charla, por teléfono, continuó unos minutos más, pero con contenido reservado.

Eso ocurrió ayer a media tarde. Por radio, a la mañana Béliz había recordado como al pasar que siendo ministro, Alvarez firmó el inicio del trámite para una licitación por casi 8 millones de pesos propuesta por Giacomino para resolver la crisis informática «terminal» que atravesaba el hospital policial Churruca.

La comunicación telefónica entre los responsables políticos de las mayores policías del país -de ellos depende un ejército de 75 mil uniformados- fue para descomprimir la tensión.

En poco días, además, explicitarían otro gesto compartido para demostrar que la convivencia entre ellos es gentil: se presentarán juntos en público para anunciar un paquete de medidas diseñadas para combatir el delito en el área metropolitana.

Un rato antes, Alvarez, consultado sobre cuál era su relación con Béliz, se mostró esquivo. «Es correcta: no es mejor ni peor que antes, correcta.»

También dedicó varios minutos a aclarar cuál fue su rol en la compra que derivó a la remoción del uniformado. «Giacomino me dijo -recordó el actual ministro de Felipe Solá- que necesitaba hacer una contratación para el Churruca por 7 millones 900 mil pesos. ¿Qué hice yo? Dije muy bien: entonces firmé una resolución para que se inicie el trámite administrativo interno.»

Alvarez
fue específico en ese punto: aclaró que luego le informaron que la licitación presentaba serias fallas y dispuso suspender la compra. Puntualizó que fue él quien dispuso que el trámite sea revisado por los funcionarios de su ministerio: «Si yo hubiese ordenado la compra, ésta se hubiese hecho».

Lo que vino después es historia conocida: por cuerdas separadas, Alvarez y Béliz señalaron que Giacomino desdobló la contratación (el uniformado dijo que fue a sugerencia de la Jefatura de Gabinete, por entonces en manos de Alfredo Atanasof, separó «hardware» de «software») y activó la compra.

La embestida de
Giacomino contra Béliz por TV, preservando a Néstor Kirchner y a Alvarez -en definitiva su jefe durante casi dos años-, y siendo además elogioso con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, incomodó al ministro nacional. Por eso, ayer se dedicó a citar detalles de la operación que le costó el cargo al ex jefe policial.

En ese toreo,
Giacomino acusó también a Béliz de no quererlo. Pero quienes conocen los entretelones de la Federal, dicen lo contrario: indican incluso que el ministro desplazó a un comisario «operativo» - Carlos Alberto Capucceti, quien se acogió a un retiro voluntario-, para «reforzar el poder» del jefe ahora desplazado.

Como otro argumento, los voceros citaron que cuando el ministro ordenó la purga de las cúpulas de las fuerzas policiales, Giacomino fue el único de los tres -sumando Federal, Prefectura y Gendarmería- que quedó de pie.

De todos modos, en su diatriba radial,
Béliz rozó a Alvarez: fue cuando recordó que su antecesor, el 3 de febrero pasado, habilitó el trámite para que avance la polémica y millonaria licitación. Horas después se dedicó a desandar esa provocación, mientras Alvarez explicaba que fue él quien envió a la SIGEN el expediente para que se revisara la licitación.

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