2 de octubre 2003 - 00:00

Bergés- Castrilli a coro

El ex réferi Javier Castrilli llenó ayer de insultos y de huecos las tribunas de fútbol. Desde que se fundó el estadio de Boca (la Bombonera) nadie recuerda el caso de una bandeja íntegra totalmente vacía. Un absurdo. Del otro lado, de la hinchada de Boca, un hueco también grande de ausencia de la «Número 12» (por segunda vez, ayer contra Lanús y el domingo pasado contra Racing). El motivo es que sus integrantes no quieren que los detengan por su participación en un incidente de tribunas (con Chacarita). Es realmente valioso que los violentos del fútbol comiencen a temer en los desmanes que provocan el uso de la tecnología de filmación que los identifica y les negará acceso a las canchas (como en Brasil). Lástima que en estos correctos esfuerzos que se hacen con la Policía tengan intervención dos tremendistas como el citado Castrilli y el juez correccional Mariano Bergés.

Por el incidente con Chacarita -sin siquiera heridos-esos barrabravas de Boca no tendrían penas mayores (salvo si tuvieran antecedentes) pero quedarán fichados y tendrán que portarse como colegiales en el futuro. Eso es bueno. Pero Bergés y como su ex colega réferi -al que le encanta que lo insulten las tribunas-meten exceso de miedo y no dejan educar. Bergés tiene amenazado con inmovilizar al fútbol como su anhelada «presa máxima», elucubra incongruencias como «asociación ilícita de dirigentes» (?) y sueña con imponer prisiones. Como aquel fiscal de Carlos Menem, Carlos Stornelli, luego vendrán las cámaras de apelaciones o la misma Corte a poner fin a los actuales delirios judiciales de primera instancia en busca de protagonismo y de salir en los diarios.

Mientras tanto interfieren en el intento de los moderados en la educación deportiva de las tribunas y atemorizan con dejar sin espectaculo a 95% de gente no violenta que gusta del fútbol. Deberían ser separados de inmediato. Bergés ya fue recusado y es probable que lo releven, aunque ellos especulan con que si en el futuro pasa algo grave le echarán la culpa a quienes hayan asumido la lógica y necesaria responsabilidad de limitar a ambos tremendistas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar