16 de septiembre 2003 - 00:00

Buenos Aires: Confirmó PJ el control legislativo

Buenos Aires: Confirmó PJ el control legislativo
Tras el aplastante triunfo obtenido en los comicios del domingo, el justicialismo dominará la Legislatura bonaerense con una amplia mayoría, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, donde tendrá quórum propio a partir del 10 de diciembre próximo. De allí que ayer se descartaba que la presidencia de la Cámara baja seguirá en manos de Osvaldo Mércuri, en tanto que la titularidad del Senado la ejercerá, obviamente, la vicegobernadora electa, Graciela Giannettasio.

En la Legislatura se puso en juego la mitad de las bancas de ambas cámaras, es decir 23 senadores y 46 diputados.

El PJ arrasó con la UCR, tanto en Diputados como en Senadores. En la Cámara alta, el PJ, que tiene mayoría propia de 28 senadores, puso en juego las 12 bancas que logró en 1999, y tras la elección mantuvo éstas y le arrebató 6 a la oposición, por lo que pasará a tener 34 escaños.

• Radicales

Distinta es la situación del radicalismo que, con 12 representantes, puso la mitad en juego, y sólo retuvo 4, por lo que quedó con 10 legisladores.

En cuanto a la Cámara de Diputados, el justicialismo ampliará su representación para quedar con quórum propio: de las 20 bancas que puso en juego, logró 28 y quedará con 55, sobre un total de 92.

Distinta será la situación de otros bloques políticos, que alcanzaron a ubicar a unos pocos candidatos. Es el caso del FrePoBo de Aldo Rico, que ubicó a 3 diputados por la tercera sección; la Alianza Federal de
Luis Patti, que en esa misma sección logró 2 diputados, lo mismo que el ARI de Carlos Raimundi y Elisa Carrió. Seguidores de este último se quejaban ayer amargamente, lo mismo que algunos radicales, porque señalaban que al asignar erróneamente los votos en blanco como «no válidos», los dejaba afuera en el reparto de las codiciadas bancas. Chicanas a las que están acostumbrados tanto en el juzgado federal de Manuel Blanco como en la Junta Electoral de la provincia.

En La Plata, se suscitó una curiosa situación, por la baja performance de todos los partidos y alianzas participantes. Ocurre que las bancas legislativas se asignan prorrateadas, según lo establece la ley electoral, a través de un coeficiente. El problema es que ni el PJ ni el Frente Renovador Platense (una disidencia peronista con personería propia; las dos expresiones políticas con mayor número de sufragios) llegaban con sus votos a la cifra repartidora. Un artículo de la ley previó este hecho y ese número fue bajado a la mitad, permitiéndole al peronismo de
Julio Alak ubicar así dos diputados y al del disidente Pablo Bruera el restante, que entró raspando.

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