8 de julio 2003 - 00:00

Crítica sin razón a los empresarios

Néstor Kirchner volvió a insistir ayer durante el lanzamiento del programa alimentario El Hambre Más Urgente en sus críticas a los empresarios. Fustigó a «sectores del establishment y de las empresas privatizadas» de no haber hablado del problema del hambre mientras trabajaban «sobre las espaldas de todos los argentinos». Una insistencia que no suma.

A veces parece que Néstor Kirchner resulta presa de una adicción a los conflictos. Como si los buscara allí donde no existen. Ayer ofreció un ejemplo. Fue en el lanzamiento del programa alimentario El Hambre Más Urgente, en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Dedicó el pasaje inicial de su discurso a despotricar contra «algunos empresarios», «algunos sectores del establishment» y «algunos sectores de las empresas privatizadas», de los que dijo que «no los escuché hablar de El Hambre Más Urgente, no los escuché hablar de la tremenda pobreza que tienen muchos argentinos, no los escuché hablar de la falta de trabajo».

Alguien lo hizo pasar como un hombre desinformado, distraído respecto de lo que estaba inaugurando. Si existe un puente entre el establishment y las preocupaciones sociales es el programa El Hambre Más Urgente, una iniciativa sobre la que disputan el copyright Horacio Rodríguez Larreta (h) y Francisco De Narváez. El plan, concebido en las oficinas que compartían De Narváez y Mauricio Macri, fue realizado por la Fundación Sophía, vinculada desde sus inicios a las principales empresas del país. Es verdad que las acusaciones de Kirchner fueron tan brumosas, como suele ocurrir, que siempre podrá decir que él se estaba refiriendo a «otros sectores».

Es lógico que Kirchner conozca poco sobre el programa que estaba reinaugurando. Quien lo escoltaba, el «factótum» de Sophía, Rodríguez Larreta (h), es el candidato a vicejefe de gobierno de Macri, enfrentado por lo tanto al candidato oficial, Aníbal Ibarra. Asociado a él, los Saguier del diario «La Nación», que también le traen a Kirchner malos recuerdos.

• Curiosidades

Desde el punto de vista político, la ceremonia tuvo otros rasgos de curiosidad. El primero fue el objeto mismo de la celebración: la iniciativa El Hambre Más Urgente ya había sido adoptada por el Estado a través de la sanción de una ley y de una liturgia idéntica a la de ayer, celebrada en el mismo salón y con Rodríguez Larreta en el mismo papel (al fin y al cabo, Carlos Menem tenía la misma costumbre: inauguró varias veces el puente Rosario-Victoria y en cinco oportunidades anunció el plan quinquenal de obras públicas). Lo que se anunció ayer fue algo tan impreciso como «la profundización» de ese emprendimiento social. Casi un acto de campaña, sin que se sepa muy bien de quién: si de Kirchner o de Macri/Rodríguez Larreta o de ambos, lo que significaría toda una novedad para la política porteña.

La segunda nota relevante desde el ángulo político roza lo anterior: ¿cómo se habrá sentido Chiche Duhalde al advertir que se inauguraba algo que ella misma había lanzado hace tan poco tiempo? La ex primera dama está dolida con el tratamiento que Alicia Kirchner de Mercado le viene dando a su gestión, sobre todo por la expulsión de algunos de sus colaboradores o asesores.

Dejá tu comentario

Te puede interesar