28 de julio 2003 - 00:00

Gobierno enfría suba a estatales

El gobierno no tiene previsto incorporar aumentos salariales para los empleados públicos durante 2003 ni en 2004, según aseguraron ayer fuentes del Poder Ejecutivo a este diario. Con esto quedan descartadas algunas especulaciones surgidas en las últimas semanas, que afirmaban que la incorporación de los $ 200 al salario de los empleados privados podrían trasladarse también a los empleados públicos desde febrero del próximo año, cuando termine el cronograma de incorporación de los $ 28 mensuales para los trabajadores en relación de dependencia.

Según uno de los ministros del Poder Ejecutivo que tiene a su cargo el manejo de este tema, en el capítulo de los salarios públicos, se respetará tanto lo que figura en el presupuesto para este año (que sólo incorpora 13% del sueldo rebajado a los empleados de la administración pública nacional), como el texto que prepara Economía para 2004 y que no toma en cuenta ninguna partida para incrementar las retribuciones al personal público.

En este caso, los trabajadores del Estado sólo tendrían la posibilidad que desde el Congreso, cuando a partir de setiembre se trate el presupuesto para el año que viene, haya alguna inclusión de dinero para algún aumento salarial. Trascendió también que desde la Secretaría de Hacienda que maneja Carlos Mosse, bajo la dirección concreta del ministro Roberto Lavagna, no se considerará esta eventualidad en el momento de diseñar las proyecciones de ingresos y gastos para 2004. Aparentemente la idea del ministro de Economía es que si desde el Congreso se aprueba algún aumento salarial para los empleados públicos, se pedirá directamente a Kirchner el veto de esa partida.

•Silencio político

Por ahora esta decisión no se hará pública hasta último momento, por lo menos hasta que en setiembre sea enviado el proyecto de presupuesto definitivo para 2004. El motivo del silencio es político. Hasta octubre de este año se concentran la mayoría de las elecciones parlamentarias donde el presidente Kirchner se juega gran parte del poder que tendrá en el Congreso Nacional desde diciembre, y hay temores concretos de que un anuncio oficial sobre el congelamiento de los salarios en la administración nacional provoque pérdidas de votos. Otro temor es que una oficialización de esta política multiplique las protestas de los gremios estatales, generando también malestar electoral. Desde Economía se preparan argumentos técnicos para avalar la negativa en la implementación de estos incrementos salariales. Según los datos del Ejecutivo, desde 2001 (cuando se agravó la crisis económica), los empleados públicos sólo sufrieron el descuento de 13% implementado por Domingo Cavallo, luego incorporado en el salario. Por su parte, y siempre según los datos de Economía, los privados tuvieron una disminución de sus salarios de más de 40% en promedio.

La incorporación de un aumento salarial a los empleados públicos fue discutida en realidad, el viernes de la semana pasada por el ministro de Trabajo Carlos Tomada, que se reunió con los principales gremios de empleados estatales, la mayoría militantes de la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA) que maneja Víctor De Gennaro. Algunas fuentes aseguraban que en algún momento el propio Néstor Kirchner le había prometido al sindicalista analizar el tema.

Para el miércoles 6 de agosto se espera el primer paro nacional y movilización en la Capital Federal de los empleados públicos (adherirían los de algunas provincias), en reclamo de mejoras salariales inmediatas.

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