El ministro de Defensa, José Pampuro, admitió ayer la existencia de fuertes irregularidades en la conducción del Registro Nacional de Armas (RENAR). Su renunciante director, el sindicalista del seguro José Genaro Báez, lo intimó por carta documento a que «cuando mencione mi persona no me involucre en ilícitos» y a que «ratifique o rectifique» sus dichos. Pampuro había anunciado que las autoridades del RENAR habían sido removidas y que iniciará una investigación de las denuncias y un reempadronamiento de todos los tenedores de armas.
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Pampuro afirmó que existen «denuncias verbales de irregularidades» cometidas en el RENAR, por lo que «hemos pedido la renuncia de Báez la semana pasada, y a más tardar el viernes se hará cargo su reemplazante. Vamos a remover toda la conducción del organismo y se revisará contrato por contrato», afirmó.
Entre las fuertes irregularidades a investigar figura el nombramiento de personal en cargos directivos, efectuado en la semana previa a la asunción del nuevo gobierno de Kirchner. En los ocho días anteriores a la asunción del nuevo gobierno, dice Pampuro, se produjeron en ese organismo más de 40 designaciones. «Vamos a remover toda la conducción del organismo» y se analizarán uno por uno todos los contratos. «Vamos a dar vuelta al RENAR», prometió Pampuro y dijo que ordenó al director que asumirá en el RENAR, que «en no más de 60 días se haga un relevamiento de todas las delegaciones del país y un reempadronamiento de todas las armas para rever a los ciudadanos que las tengan en forma normal y aquellos que las hayan conseguido un permiso irregular, para tener un registro saneado».
• Investigación
El ministro también admitió que se investigará la firma de un convenio entre el RENAR y la Asociación de Industriales y Comerciantes de artículos de Caza y Pesca, por el cual se le habría otorgado a esta entidad el control del registro de armas. «Esa es una de las irregularidades más graves porque son estos organismos vendedores de armas los que tienen que ser observados, fiscalizados por este organismo. Dentro del mercado de armas, hay armas clandestinas, un negocio poco transparente en algunas ocasiones», puntualizó. Pampuro no descartó, en caso de corroborarse las irregularidades, realizar «la denuncia correspondiente en la Justicia».
Báez, un veterano dirigente sindical del Seguro, fue designado en el RENAR en 1990 por el entonces ministro de Defensa Humberto Romero. La misma época en que asumía como Superintendente General de Fronteras el ahora ex ministro de Justicia y Seguridad Juan JoséAlva rez. Báez permaneció en esa función hasta 1999 en que, con la llegada de Fernando de la Rúa a la Presidencia, renuncia. En el ínterin había ganado por concurso su función hasta el año 2004. De la Rúa designó a Gregorio Pomar en esa función. Eduardo Duhalde y Horacio Jaunarena lo vuelven a nombrar a Báez el 11 de febrero de 2003, para solucionar algunos problemas que existían en ese organismo. Según Báez se sorprendió al encontrar en el RENAR remuneraciones fijadas discrecionalmente: director nacional $ 8.710; asesor de la dirección $ 7.014; jefe de departamento $ 5.000; y otras hasta sumar $ 40.066 por mes, amén de otros beneficios. Esto Báez lo corrigió, llevando ese gasto a $ 21.400 mensuales.
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