Las multas fotográficas volvieron y, con ellas, el malestar de los conductores porteños (por eso Ibarra las suspendió de que lo votaran). Se cobra por «exceso de velocidad», en una ciudad con calles estrechas y desplazamiento lento del tránsito, entre $ 140 y $ 200. También tramos donde el tránsito puede ser algo rápido, por en la 9 de Julio, casi a toda hora, inclusive con la avenida semivacía. Otra preferida por las temibles cámaras «caza fácil» es la avenida Figueroa Alcorta. También Libertador y Lugones. Los accidentes de tránsito en Buenos Aires no son excesivos, comparando con urbes de similar tamaño. Las cámaras están ubicadas maliciosamente, para detectar errores casi específicos. Se llegó a controlar hasta la velocidad en las colectoras, un castigo que, por la cantidad de quejas, se levantó. El precio las «foto-multas» por mal estacionamiento también es elevado: va de $ 50 a $ 200.
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Las empresas que fotografían sacan jugosos beneficios. Sólo en setiembre se sacaron 180 mil foto-multas y todavía cobrar las de «advertencia», cada una costó vingestio-$ 5 (en el caso de las cámaras fijas) y $ 6 (para las móviles). Esto significa un negocio que tiene un ingreso mensual de $ 1 millón asegurado como mínimo con bajísimos costos (cámara, rollo, autos circulando y laboratorio de revelado). se gana, entonces, con atemorizar y enlentecer el en los pocos lugares donde puede agilizarse, si los daños a peatones y posibles choques se dan en las esquinas? así, controlar semáforos (de día) tiene lógica. Controlar la «velocidad» en Buenos Aires es ridículo. Informate más
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