La campaña de Cristina se reemplazará por anuncios, inauguraciones y cadena nacional
-
Quintela sobre Kicillof: "Es uno de los que puede encabezar la reestructuración del país"
-
Milei convocó a una reunión de Gabinete para respaldar a Adorni y retomar la iniciativa política
Afiche de campaña del kirchnerismo.
Desde los distintos ministerios se le hace llegar a la oficina del secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, las actividades que confirman cómo crece la economía, cómo se distribuye, cómo se refuerza a la educación e investigación, etc.
El ministerio de Industria, a cargo de Débora Giorgi, remite, como lo vienen haciendo desde hace tiempo, un detalle de los anuncios o ampliación de inversiones de las empresas adonde es invitada la Presidente. Estos eventos son analizados por la propia mandataria que decide a cuáles asistir. Se sabe que con vista a los comicios, la selección contemplará industrias de todo el país. Del mismo modo que el modelo de país que implementa el "cristinismo" no tiene competidor, siguiendo esta línea de razonamiento se puede decir que Cristina tampoco se enfrenta a contrincantes peligrosos. La Presidente estará por encima de las críticas o denuncias que puedan formular los candidatos opositores y desde la Casa Rosada evaluarán quiénes respondan.
En este contexto, las apariciones públicas del candidato a vicepresidente y actual ministro de Economía, Amado Boudou, son controladas desde las oficinas del subsecretario de Comunicación, Alfredo Scoccimarro. Y dicen que también está a cargo de coordinar los spots oficiales con la agencia de publicidad de Fernando Braga Menéndez, quien actualmente está trabajando en la campaña de Daniel Filmus.
Es que la ventaja de hacer campaña cuando se es gobierno está en que la propaganda de las acciones gubernamentales terminan siendo, en la práctica, un spot de campaña.
Así, la campaña kirchnerista no necesitará de actos partidarios porque al oficialismo le bastará con anuncios de gestión, desde la Casa Rosada, con el protagonismo de Cristina acompañada, la mayoría de las veces, por Amado Boudou.
Este jueves por ejemplo, visitó e inaugurará nuevas salas del Hospital Churruca de la Policía Federal. En tanto, este viernes tenía previsto inaugurar Tecnópolis, pero se pospuso para la semana próxima, ya que no se llegó a terminar las obras. El martes, en tanto, recibirá al plantel de fútbol Vélez Sarsfield, que vendrá a mostrarle la Copa Néstor Kirchner obtenida al ganar el torneo Clausura.
El contacto con la gente, una característica de cualquier político que busque ser elegido, estará limitado al público asistente a las plantas industriales; laboratorios; centros educativos, entre otros, al que se sumarán los "habitúes" a los actos oficiales en la Casa Rosada. El hermetismo oficial también se explica porque que al Gobierno le gusta "sorprender" con sus anuncios. Este "factor sorpresa" también estará presente con medidas que irán más allá de los programas "carne; pescado; televisores para todos". Se sabe que se está trabajando en anuncios relativos a préstamos hipotecarios para la clase media, entre otras medidas que busquen mantener el consumo y la actividad económica.
En síntesis, actos de gestión con el absoluto protagonismo de Cristina, y mucho mensaje unilateral vía televisión, radio y redes sociales. El resto de los integrantes de la lista del FpV, comenzando por su candidato a vice estarán limitados a un segundo plano. Con esta estrategia, se comprende que en el Gobierno estén convencidos que no necesitan del sindicalismo o del peronismo tradicional. Algunos se jactan que "sin ningún acto, hoy Cristina tiene una intención de votos que supera holgadamente al resto". Y se preguntan con arrogancia: ¿Quién necesita a quién?.




Dejá tu comentario