El interventor del PAMI, Horacio González Gaviola, rescindió el contrato de su esposa, Susana Vignoni, no así el de su hijo que continúa siendo asesor «ad honorem» de su padre en la obra social de los jubilados. Dijo que la había «echado» para no perder tiempo en explicar que cobraba viáticos por $ 6.000 y no un sueldo.
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Los nombramientos que hizo fueron cuestionados porque muchos superaban el sueldo de $ 3.500 que impuso Néstor Kirchner como tope. Informate más
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