Nadie hubiera sospechado que dentro de la imagen de hombre reposado que cultivó Roberto Lavagna durante su paso por el Ministerio de Economía hervía la ansiedad por la figuración mediática. Pero es lo que comienzan a revelar los comunicados que emite a cada rato el ex ministro para aprobar decisiones del gobierno o aconsejar a los hombres públicos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ayer asomó de nuevo la cabeza para opinar sobre el conflicto de las papeleras. Dijo que el error fue haberlo tratado como «una cuestión electoral». No se sabe si censuraba así a Jorge Busti, el gobernador de Entre Ríos, o si su castigo se extendía también a Néstor Kirchner, quien participó activamente de la campaña electoral.
El ex ministro reveló, además, información de cuando estaba en el cargo, diciendo que mantuvo charlas con Tabaré Vázquez, el presidente oriental, en las que se había evaluado « encarar proyectos para agregar valor al producto desde el lado argentino». ¿Se está ante un conflicto ambiental o de negocios? No lo aclara Lavagna, aunque aconseja:«Las cuestiones de Estado, estratégicas -y el tema de las relaciones con el Uruguay y la protección del medio ambiente lo son-, no pueden mezclarse con cuestiones electorales tal como ocurrió en Entre Ríos con el caso de las papeleras».
También dijo que «el tema se descontroló y hay que volver a tratarlo con la seriedad que requiere», al entender que «la cuestión es, claramente, una cuestión de protección del medio ambiente y, por ende, de la población».
Ayer se publicó en las Charlas de Quincho de este diario que, según encuestas que maneja Kirchner, la imagen de Lavagna cayó 20% en la consideración pública por efecto de la falta de figuración. ¿Estará al tanto también el economista de este dato y reaccionó por el «síndrome de abstinencia»?
Dejá tu comentario