21 de julio 2003 - 00:00

Los Duhalde toman ya el control de la campaña electoral en la provincia.

- Yo voy a acompañar. El candidato sos vos.

- Bueno, pero quiero que estemos juntos.

- Sí, sí, juntos.


Abandonó exultante Felipe Solá la mansión de los Duhalde en Lomas de Zamora el jueves a la noche. Dos horas y media antes, había entrado ceñudo, casi sombrío, a su cita con Chiche Duhalde de la que se llevó más de lo que fue a buscar: un doble gesto de respaldo y sumisión.

«El candidato sos vos»
. Esa frase anotó el gobernador que llegó a la cumbre rumiando un temor añejo: que el duhaldismo monte una campaña paralela a la suya, ensalzando a Chiche Duhalde como «la» candidata del 14 de setiembre. Pero la dueña de casa lo calmó.

Sin Eduardo Duhalde -por esas horas se trepaba a un escenario en Misiones con Ramón Puerta-, en la residencia Duhalde en Banfield, sobre calle Ramón Falcón, se juntaron Aníbal Fernández, Alfredo Atanasof, Eduardo Camaño (los tres en la lista nacional), la vice Graciela Giannettasio y Florencio Randazzo, jefe de Gabinete y de campaña de Solá.

Se bosquejó en esa ronda el perfil de la campaña que 36 horas después, el sábado al mediodía, se detalló en público a todos los candidatos del PJ bonaerense -sólo faltaron Carlos Ruckauf y Graciela Camaño- en una cumbre en la quinta «17 de Octubre» en San Vicente.

Chiche repitió lo que diez días atrás transmitió su esposo, en un encuentro a solas con el gobernador: «Tenemos que hacer una campaña austera y corta porque los dos tenemos alto nivel de conocimiento y medimos bien».

• Logros

Solá coincidió y aportó, en un memorial feroz contra Ruckauf -otra vez de viaje-, que va a apoyar la campaña en lo hecho durante su gestión y en lo que puede hacer. «Logramos muchas cosas para normalizar la provincia así que ahora nos podemos permitir hacer algunas promesas.»

Fue la coronación del buen clima que, según tres de los participantes, reinó en el encuentro Solá-Chiche del jueves pasado.

A partir de ese esquema, quedaron en trabajar para remixar el discurso proselitista: justicia social; trabajo y producción; y seguridad y justicia. Los emisarios de cada lado irán unificando los criterios sobre un borrador que
Solá ya tiene en sus manos.

Pero el dato fuerte fue la definición de roles. Que
Solá será el motor de la campaña mientras Chiche tendrá un papel más acotado: reducirá su presencia pública al Gran Buenos Aires y sus intervenciones a temas vinculados, específicamente, a cuestiones sociales.

En zona gris naufragó el tema seguridad.
Solá encaró hace dos semanas un perfil alto y Chiche no encuentra todavía el «timing» para enfocar esa cuestión.

En paralelo, quedó pendiente la cuestión K: aunque el ministro del Interior,
Aníbal Fernández, arrimó sus impresiones sobre lo que tiene previsto el Presidente, Solá dijo que consultará a Néstor Kirchner sobre cómo intervendrá -si es que lo hace- en la campaña bonaerense.

• Acto masivo

Por lo pronto ya está agendado un acto masivo en Florencio Varela el próximo sábado con Kirchner, Chiche, Solá y el resto de la tropa bonaerense. En el armado están Julio Pereyra, intendente con línea directa a Olivos, y Giannettasio, la vice del PJ de Buenos Aires, con base territorial en ese distrito.

Por el viaje de
Kirchner a EE.UU. anoche había dudas sobre el mitín que, en buen criollo, implica el lanzamiento oficial de las candidaturas de Solá y Chiche. Esto a pesar de que en público los peronistas dicen que no empezarán la campa-ña hasta el 14 de agosto.

La explicación también hay que rastrearla en la cumbre del jueves.
«Lo que tenemos que hacer es salir a acompañar a los candidatos en todos los distritos», se coincidió, a lo que Solá aportó que tiene pautadas actividades institucionales -sin Chiche-pero los actos políticos se demorarán hasta agosto.

Pero eso, para
Solá era un detalle: su alegría se basaba en que por un rato -quién sabe hasta cuándo-sintió que Chiche no lo estorbará. «Y si lo dice Chiche -traducen en La Plata-lo dice Duhalde.»

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