El candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en la elección del 24 de agosto próximo Mauricio Macri produjo ayer dos hechos. Batió el récord de concurrencia a los tradicionales almuerzos del CICyP (hubo que poner hasta 12 comensales por mesa cuando se come cómodo con 8 o 10) y superó lejos las 400 personas. El CICyP es un no muy bien definido Consejo Interamericano del Comercio y la Producción, pero revitalizado por Julio Werthein -también presidente de la Bolsa- es el foro de empresarios más nutrido en concurrencia y más sistemático en sus almuerzos con destacadas figuras del país.
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A los apuros, levantándose para partir antes de los postres, con breve discurso inicial y casi sin almorzar respondiendo preguntas, el candidato se expresó a fondo y dio la idea de que quiere poner patas para arriba a Buenos Aires si gana la elección. Veamos sus conceptos (y eso que no mencionó el principal, la autopista costera pasando debajo del Río de la Plata). Lo presentó Julio Werthein y luego, definiciones fuertes de Macri:
• Siempre oí «qué desastre es la política» y leí, de Natalio Botana, que «no es para virtuosos». Pero entendí que si uno no se mete en la política, la política se mete con uno, afectándole la vida.
• Me había acostumbrado a demasiados halagos como presidente de Boca. Ahora me atacan a muerte, sin parar. Pienso que igual vale la pena meternos, jugarnos. No vamos a ganar en primera vuelta, porque aquí se requiere cincuenta por ciento más uno, pero vamos a ganar. Llevamos de 8 a 10 puntos de diferencia. (Ayer, el monopolio «Clarín» le dio una puñalada. Le mintió con el CEOP -su centro de encuestas- que Ibarra lo va superando por un punto. Bien dotado técnicamente, sin embargo el CEOP no es creíble en encuestas políticas porque lo hacen jugar y «dibujar» según los intereses del diario y de Héctor Magnetto. La encuesta de ayer -a todas luces falsa que deja sin trabajo a otros encuestólogos conocidos para adulterar- se en cuadra en eso. Al CEOP no lo hicieron actuar previo a la última elección presidencial porque estaba muy dudoso quién ganaba y «Clarín», por su grave endeudamiento, no podía quedar mal con ninguno -recuérdese la «gaffe» de Magnetto cuando en una comida empresaria pidió estar y salir fotografiado junto a Carlos Menem en la cabecera. Que haya jugado ayer con Ibarra alterando encuestas significa que «Clarín» no depende del Gobierno de la Ciudad ni de Macri -hasta Boca le sacó al monopolio la comercialización de los subproductos azul y amarillo del club- y entonces decidió seguir pagando a Kirchner con «oficialismo» en reconocimiento por la Ley de Bienes Culturales que lo salvó de la quiebra).
• Lo asesoran mal al Presidente (Néstor Kirchner) diciéndole que seremos sus enemigos. Le solucionaremos el problema de la Capital Federal, que es la puerta de ingreso al país.
• Tenemos en Buenos Aires 30 villas de emergencia, con 300.000 personas de las cuales casi la mitad vive en casas ocupadas. Tenemos que solucionar eso. Inicialmente haremos 19.000 viviendas. No prometo más de lo que puedo cumplir.
• Cada barrio de Buenos Aires -y los he recorrido todos- es un mundo con sus propias necesidades. Villa Lugano sólo tiene más habitantes que San Luis o que Santa Cruz. El único nuevo hospital será en Lugano, que hoy tiene asistencia recién a 4 kilómetros.
• Quiero que el personal de la Intendencia tenga el orgullo de pertenecer al escalafón. Todo se hará por promoción, por méritos. Hoy sólo una mujer, del Zubizarreta, ganó el cargo de directora por concurso. Haremos todo por concurso y licitaciones abiertas. Hoy no hay plan de salud. Cada cual, por falta de licitación, hace lo que mejor se le ocurre en cada hospital.
• Seremos severos en hacer respetar el espacio público. Ahora cada uno se cree dueño individual de cada plaza y cree que puede hacer allí lo que quiera. Vamos a impulsar el respeto a la convivencia. Nos apoyaremos en las organizaciones que existen, que a veces trabajan por dos mangos con cincuenta mientras tenemos un estado municipal gigante y corrupto. Abrir un quiosco significa 14 trámites y esperar entre 90 y 180 días. Existe un plan de recuperación para la mujer que gasta 99% en salarios, con lo cual sólo recupera a las mujeres que trabajan allí. No puede ser que se destinen 60 de cada 100 pesos que se recaudan a gastos administrativos del propio municipio.
• Tenemos en la Ciudad 30 ratas por habitante. Es una barbaridad. En cualquier ciudad del mundo puede llegar a 10. • Se usó el Banco de la Ciudad para préstamos a provincias, ya que tiene en su cartera bonos provinciales.
• Si hay un valor en la basura se entiende que hayan surgido los cartoneros, pero haremos que trabajen con orden, en usinas y con guantes de protección.
• Hoy Ibarra (jefe de la Ciudad) destina 10% del presupuesto a Seguridad cuando en cualquier ciudad del mundo le destinan 25%. Ya no tenemos dólares, son pesos, pero igual 3.700 millones de recaudación anual es mucho para hacer una ciudad hermosa, bien cuidada y segura.
• Tenemos un país de cárceles con puertas giratorias para los delincuentes. En pocos países la amenaza con armas es excarcelable. En Buenos Aires lo es y no puede ser. El 6 por mil de los que delinquen tiene pena de prisión. Por eso es negocio robar en Buenos Aires. Por traspaso o no sé, pero tendremos una Policía Metropolitana en Buenos Aires que haga cumplir las condiciones de seguridad con un jefe responsable que podamos cambiar si no lo logra.
• Tenemos que unir las potencialidades para que esta hermosa Ciudad que queremos administrar vuelva a ser vivible, agradable y un ejemplo. Ya tenemos todos los decretos y leyes que propondremos apenas asumamos si el voto de la ciudadanía nos acompaña.
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