16 de julio 2003 - 00:00

PAMI: amistosa interpelación en Diputados

El interventor del PAMI, Juan González Gaviola, tuvo ayer una amistosa recepción de los diputados de la Comisión de Salud. No le hicieron preguntas incómodas sobre su número 2 en la obra social de jubilados ni le pidieron detalles sobre la gestión. En ese ámbito, aclaró que «cuando hablamos de provincialización del PAMI, lo que proponemos es la coordinación de políticas entre los gobiernos provinciales y la Nación en materia de salud, no que las provincias manejen la caja de la entidad».

La arista y ex colega de Gaviola en el Frepaso María América González -que participó en calidad de invitada de la sesión-se atrevió a interrogar sobre los posibles entripados que pudo haber encontrado en el inventario. «Hay un señor Pacheco en la coordinadora federal, ¿pero tiene algún parentesco con el ex director del PAMI de Duhalde, Horacio Pacheco?», preguntó con tono punzante.

Gaviola, para colmo, no destapó ninguna olla. «Creo que no tiene relación, ya que el Pacheco que usted menciona hace años que pertenece al PAMI». Oraldo Britos, oficialista y ya alejado del adolfismo, sobreactuó un amague de crítica que no profundizó ni tradujo en polémica. «Hace 30 años que escucho lo mismo de los interventores del PAMI, que dicen que es una caja para la política, etcétera», dijo en un arranque que fue silenciando en décimas de segundo.

El mendocino retribuyó gentilezas después de recordar que la ley del PAMI «tiene muchas virtudes, pero también defectos». «Quiero que trabajemos en conjunto, la intervención y el Congreso, para reformular el marco legal del organismo», convidó y hasta se entusiasmó cuando Martha Alarcia, responsable de la comisión, le anunció su proyecto para crear un comisión bicameral -7 diputados y otros tantos senadores del PJ y la oposición-para controlar el trabajo del ex vicegobernador de Mendoza. «Me parece muy bien», anunció Gaviola.

Reafirmando siempre su incondicionalidad a Néstor Kirchner («a pedido del Presidente», repitió como un mantra en varios pasajes), Gaviola aprovechó el clima propicio -tampoco había muchos legisladores en el salón (empezó con 4 y terminó con algo más de una decena, en parte por el receso invernal y otro tanto por el cronograma electoral, que distrae parlamentarios en sus distritos)- para promocionar que bajó los sueldos de los directores de $ 6.000 a $ 3.000, aunque a los gerentes los cotizó a $ 3.900. «Es preferible que ganen igual que los gerentes de los bancos», explicó. Admitió que «hay entre 35 y 40 personas que cobran como gerentes, si bien no cumplen con ese trabajo, razón por la cual veremos qué hacemos con ellas».

Golpeó a sus antecesores y denunció que «hubo una multitud de nombramientos con sueldos de $ 3.000 a $ 4.000 y se crearon figuras de asesores y coordinadores técnicos, con una suma total de $ 3.000.000. Se gasta en personal más de lo lógico: en cada ambulancia van dos choferes, por ejemplo», concluyó.

•Deuda crónica

Acusó a las anteriores gestiones por haber generado «una deuda crónica que luego hacía suya el Estado por $ 1.800 millones». A pesar de que la anfitriona era la cordobesa Alarcia -adscripta al peronismo de Anillaco-, el funcionario señaló que «con Víctor Alderete se comenzó a generar un modelo prestacional basado en contratos con la figura del intermediario, que eran las gerenciadoras».

«En las mismas oficinas donde hay que definir contratos tan importantes como los realizados con la industria farmacéutica de $ 23 millones, se resuelve la compra de muletas o una silla de ruedas»
, se quejó sobre el funcionamiento del PAMI. «El desafío de la normalización era resolver este tipo de cosas. No era sólo normalizar la conducción, sino también hacia dentro. Lejos de hacer acciones útiles, se profundizó el deterioro que el PAMI estaba viviendo», golpeó, sin nombrar, a los ex directores del duhaldismo, José Manuel Corchuelo Blasco y el pediatra Pacheco. Curiosamente, pareció reivindicar al primero tras comentar que «asumió una situación de emergencia, con servicios cortados y falta de pago a los proveedores».

Recordó que el presupuesto para 2003 es de $ 2.655 millones, que la obra social tuvo un déficit operativo de 20 millones de mensuales el año pasado y que, al final de la temporada, espera lograr $ 5 millones más de recaudación.

Dejá tu comentario

Te puede interesar