16 de septiembre 2003 - 00:00

Peronistas, en ajuste de cuentas por derrotas en municipios clave

Peronistas, en ajuste de cuentas por derrotas en municipios clave
No todo fue festejo de domingo para el peronismo. A pesar de que expandió su poder al incorporar 15 municipios -tres de ellos, en el conurbano-, derrapó en otros territorios, derrotas que, ante la marea de triunfos masivos del PJ, adquirieron mayor relevancia.

Por eso, la crueldad que los duhaldistas despliegan a la hora de facturar a los perdedores aportará luego de los resultados de la elección una nueva edición de crucifixiones y castigos. En esa grilla de perdidosos -otros integran la de ganadores-, hay para todos los gustos:

• Al eximio duhaldista como Gerónimo «Momo» Venegas, ahora también kirchnerista, no le bastó con el dominio de las 62 organizaciones, donde fue proclamado como nuevo jefe pocas semanas atrás, para retener Necochea para el PJ. Pero el gremialiasta de los peones de campo tiene con quién compartir la culpa: también al felipista Julio Municoy le pesará el revés ante -encima-la UCR, que ubicó como intendente a Daniel Molina.

• Otro que pagó caro su rebeldía fue Enrique «Quito» Salzmann en Marcos Paz. Ex adolfista, luego reconciliado con Felipe Solá -a quien llegó de la mano de Raúl Othacehé de Merlo-, patinó en el tramo final ante un vecinalista (antes radical) que, en el mapa casi monocolor del conurbano, ostenta una particularidad: se declara kirchnerista, aunque pudo ganar gracias al aporte del menemismo que arrimó «Patón» Masprone, quien fue director del PAMI con Carlos Menem, con quien Salzmann no quiso pactar.

• Una familia del Sur tuvo un domingo de tragedia. Juan Carlos Pellita y su esposa Silvia Caballero perdieron el control de General La Madrid.

Pellita era el vice de Aldo Rico en el Frepobo, lo que forzó al PJ a ir dividido: eso allanó el triunfo del radical Alfredo Valicenti. Caballero, manifiesta felipista -una virtud que tiene el peronismo Aires es la dualidad aún conyugal-, quedó al borde del abismo: es diputada hasta 2005, pero cuando se diseñen esas listas alguien reflotará un recorte de diario como reproche.

• Idéntica amansadora, pero por su fe menemista, deberá soportar Oscar «Chiquito» Ostoich. En Capitán Sarmiento, el justicialismo se desdobló y, con eso, abrió la puerta al triunfo del vecinalista Francisco Alvarez.

•Castigo

• También, por partir el peronismo, le preparan el potro inquisidor a Carlos Brown. El «Tato» se quedó con 9% de los votos de San Martín, lo que le impidió a Eduardo Bustos reconquistar el distrito y le permitió a Ricardo Ivoskus, ex radical storanista luego devenido aliado de Elisa Carrió, continuar como intendente. Los comandantes del PJ del conurbano norte preparan para Brown un castigo ejemplar.

•Un neofelipista,
Roberto Mouillerón, ladero del quilmeño Federico Scarabino en Gobierno, deberá moverse por el desfiladero. En Tandil, empujó a un candidato no PJ, lo que estorbó el retorno del peronismo al municipio que empujó a Mario Braccialle contra Miguel Lunghi de la UCR. Por pocos votos, ganó el radical arrebatando al cavallismo, encarnado por Indalecio Orochieta, su último reducto bonaerense.

• En el Sur, otros dos caciquejos se convierten en blanco móvil del azote duhaldista.
Jorge Izarra -uno de los primeros fieles que registró la Biblia felipista-entregó Punta Alta (Coronel Rosales) al vecinalista Néstor Starc. Y Carlos González, en González Chávez, cedió el municipio a Daniel Billoni, otro vecinalista.

• La lista en el conurbano la engrosa
«Juanchi» Zabaleta, un joven PJ que llegó con el amparo de la cooperativa de la primera sección -Curto, Othacehé- y perdió la ola provincial y regional: el frentista Martín Sabatella, ligado a Solá y Néstor Kirchner, revolcó al peronista: sacó 53% de los votos, mientras que Zabaleta se quedó con 22%, 15 puntos menos que el gobernador.

• Entre los condenados hay que agregar, además, a
Adalberto Del Negro, que resignó Ensenada, donde el ARI de Elisa Carrió festejó a través de Mario Secco, y Julio Alak, que, aunque retuvo La Plata, lo hizo en forma ajustada (tuvo 8 puntos menos que Solá) y encima cedió un senador al PJ disidente de Pablo Bruera-Tommy Díaz.

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