La nominación del penalista Eugenio Zaffaroni, en reemplazo del renunciante presidente de la Corte Suprema Julio Nazareno cosechó pocas críticas en el ambiente jurídico. A juzgar por las opiniones recogidas ayer, le será fácil a Zaffaroni pasar el tamiz de los organizaciones no gubernamentales (ONG) y del ahora «combativo» Senado.
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Siempre polémico, Zaffaroni utilizó todo espacio que le concedieron los medios para defender su alineación «garantista» y desafiar a sus críticos. «No hay un derecho penal garantista. Hay un derecho penal políticamente liberal y otro políticamente autoritario, que se corresponden con estados liberales y autoritarios», enfatizó.
Lo que sigue son algunas de las principales opiniones:
• Roberto Durrié, el presidente del Colegio de Abogados porteño, coincidió con quienes critican a Zaffaroni por su perfil «garantista» y vinculó el pensamiento del penalista con el marxismo, el nacional socialismo, el fascismo y con el dictador italiano Benito Mussolini.
• «No puede ser que el nacional socialismo, el marxismo, el fascismo, todos los sistemas que no le han traído paz a las naciones, tuvieron juristas formidables, como en Italia Mussolini».
• «La sola mención a que sea un hombre estudioso del derecho no implica más que eso. Tratándose de un penalista, hay que saber si el pensamiento de Zaffaroni puede ayudar a devolvernos la paz perdida, y de ninguna manera su pensamiento puede traerle tranquilidad a la República sino todo lo contrario.»
• «No cree (Zaffaroni) en el sistema del castigo al delincuente, y propone la desaparición del derecho penal.» Daniel Sabsay, constitucionalista
• «No ser garantista es ser antidemocrático.»
• «Cada uno tiene su propia ideología. Lo que es bueno en democracia y no se lo puede impugnar porque no se coincida con la postura ideológica. Si no, no nos ubicamos en una visión pluralista.»
• «Se ha propuesto a una de las figuras más prestigiosas del derecho argentino, sin duda alguna. En lo moral y ético es irreprochable, de una honestidad fuera de toda sospecha.» Ricardo Gil Lavedra, ex ministro de Justicia
Sostuvo que con la postulación de un nuevo miembro para la Corte se oscurece un debate inconcluso sobre el número de miembros de ese Tribunal.
• «La reparación de la dignidad institucional tiene que comenzar necesariamente por dónde comenzó el desprestigio, que fue con el aumento de los miembros.»
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