2 de octubre 2003 - 00:00

Se rebela PJ de Duhalde por los candidatos transversales

Sin Eduardo Duhalde cerca -a pesar de que siempre está- el duhaldismo liberó su furia contra Néstor Kirchner. Con la aventura transversal del patagónico como blanco, varias voces del PJ bonaerense estallaron en quejas, pero fueron amortiguadas por gargantas fieles a Olivos.

Ocurrió la noche del martes, en la cumbre semanal duhaldista. Allí se apilaron reproches a puñados contra el jefe de Gabinete Alberto Fernández, se mutó la transversalidad en «travestismo» y hasta sonó la defensa del pampeano Rubén Marín.

El matancero Alberto Balestrini -a quien se le pueden imputar quizá todo menos simpatizar con Carlos Menem-y el ministro de Justicia de Felipe Solá, Alfredo Meckievi, desglosaron la mansalva que, con más o menos sintonía, comparte buena parte del PJ de Buenos Aires.

«Quieren destruir al peronismo»
se quejó Meckievi y repasó el libreto oficial duhaldista respecto a que Kirchner, sin el peronismo bonaerense, «jamás hubiese llegado a ser presidente». Y agregó: «Sólo nosotros sabemos el horror que fue instalar la candidatura de Kirchner».

Ahí se plegó Balestrini, que por el prematuro retiro de Manuel Quindimil pasó a presidir la reunión. «Hay que ser cuidadosos con esto de expulsar a los que fueron por afuera -advirtió- porque con ese criterio, habría que echar a los funcionarios nacionales, que nos hicieron perder varias provincias».

El matancero, que padece en su tierra la presencia del kirchnerista Julio Ledesma, no dio nombres propios, tampoco era necesario, pero habló del caso misionero donde Carlos Rovira derrotó, con auspicio presidencial, a Ramón Puerta, candidato oficial del PJ.

Sorprendió también con otra referencia cruel con Olivos. «Miren lo que pasa en La Pampa. Marín (Rubén) es un gran gobernador desde hace 15 años y le arman una candidatura por afuera». Para cerrar, elogió en exceso a Duhalde: «Es el único conductor del PJ».

Ante la diatriba rebelde, el metalúrgico
Hugo Curto y el jefe de los diputados peronistas José María Díaz Bancalari -también aportó una cuota de desapasionamiento el sureño Juan Carlos Correa-aparecieron para rociar con Valium a los temperamentales.

•Acompañamiento

«Comparte la visión de los compañeros, pero está claro que nosotros acompañamos y apoyamos al Presidente» gruñó Curto. El histórico intendente de Tres de Febrero es uno de los caciques del PJ con mejor acceso a la oficina presidencial y no quiere perder esa bendición.

Idéntico gesto tuvo Díaz Bancalari, quien también debe preservar su buen trato con la Casa Rosada.
«No entendamos esto como una crítica al Presidente» interpretó el diputado y escuchó un murmullo de dudosa aceptación como respuesta.

En rigor, la mansalva apunta al jefe de Gabinete, quien supo ser el enviado de Duhalde en el enmarañado peronismo porteño, rango que luego por su cercanía a Kirchner perdió en manos de
Jorge Argüello.

Este
Fernández -y no el quilmeño ministro del Interior-saturó micrófonos hablando bondades de la transversalidad, elogiando al misionero Rovira como exponente de la nueva política y despotricando contra los «aparatos» políticos.

Para el duhaldismo, que hizo del armado punteril su razón y esencia, es esa una ofensa inadmisible.
«¿Rovira? Si fue a jugar con Kirchner, cuando Duhalde le pidió a Puerta que le mande algún misionero para apoyar a Kirchner» había repasado antes Meckievi.

Volvieron luego a cuestiones más mundanas: los aprestos para montar un Congreso del PJ bonaerense -el 31 de octubre o el 7 de noviembre-donde se someterá al cadalso a varios de los peronistas que compitieron por afuera del partido.
Pedidos hay cerca de 30, condenas efectivas habrá muchas menos.

De todos modos, a las presentaciones que se hicieron ayer -La Matanza, Almirante Brown, Merlo y Hurlingham, entre otras-se sumarían más la semana que viene: en rigor, se extendió por siete días el plazo para arrimar pedidos de expulsión.

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