14 de octubre 2003 - 00:00

También más poder que nunca en Senado

El peronismo se acerca al próximo 10 de diciembre con la seguridad de llegar desde esa fecha a concentrar en el Congreso, una cuota de poder que no tiene desde hace 10 años, e incluso más. Mientras en Diputados el oficialismo tiene garantizado el quórum propio, en el Senado las elecciones de este año, pasadas o por venir, no le restarán fuerza y en esa Cámara manejará también el quórum como en la actualidad.

La renovación parcial del Senado -se hace por tercios por lo que son 24 los novatos provenientes de 8 provincias-, no hará otra cosa que ratificar la mayoría justicialista que hoy controla las votaciones. Al mismo tiempo la UCR, pese a perder senadores, será la primera minoría.

Y como sucedió históricamente, la abrumadora mayoría de senadores peronistas traslada al seno de ese bloque la discusión sobre el reparto de los principales puestos de poder dentro de la Cámara, mientras los radicales y provinciales deberán resignarse a que los llamen a negociar una vez que el PJ haya terminado su discusión interna.

A partir de la renovación, el bloque del PJ quedaría integrado por 41 o 42 senadores, el radical entre 13 o 14 y habrá 16 o 17 representantes de bloques uninominales provinciales o, a lo sumo, de dos integrantes.

El recambio generará un reacomodamiento de los senadores que buscarán lugares clave como la presidencia provisional del cuerpo, las titularidades de los bloques o las presidencias de algunas comisiones.

El principal lugar a ocupar será la presidencia provisional del Senado, que quedará vacante tras la partida del sanjuanino José Luis Gioja a la gobernación de su provincia, que ganó en las elecciones del pasado domingo 5.

• Protagonismo

El lugar es el tercero en la línea sucesoria presidencial -tras la vicepresidencia que ocupa Daniel Scioli- y tomó protagonismo en los últimos años por las ausencias de vicepresidentes en parte de las gestiones de Carlos Menem y Fernando de la Rúa y hasta en la de Eduardo Duhalde.

Pese a que dentro del bloque muchos consideran que el lugar lo debería ocupar la esposa del presidente de la Nación,
Cristina Fernández de Kirchner, la posibilidad está casi descartada: el argumento principal habla de evitar cualquier paralelismo con el gobierno menemista.

Todos recuerdan que en 1991, tras la renuncia de
Duhalde como vicepresidente de Carlos Menem, la presidencia provisional fue ocupada por el hermano del presidente y actual senador nacional, Eduardo Menem.

Así, en caso de que
Cristina Kirchner no ocupe el lugar, los anotados para el cargo son el rionegrino Miguel Pichetto, la bonaerense Mabel Müller, el jujeño Guillermo Jenefes y el chubutense Marcelo Guinle.

Este último -otro patagónico- es el que cuenta con más chances de acceder a la presidencia provisional debido al consenso que reúne entre sus compañeros y a su afinidad personal y geográfica con
Néstor Kirchner.

• Descartados

Pichetto está casi descartado porque hay una buena opinión sobre su labor como presidente de bloque, por lo que mantendría el cargo y Jenefes porque llegaría apadrinado por el gobernador de su provincia, Eduardo Fellner, ya premiado con un lugar de importancia en la conducción del partido.

Las aspiraciones de
Müller, en tanto, parecen echadas por tierra porque el peronismo bonaerense maneja la presidencia y el bloque oficialista en Diputados -y lo seguiría manejando en los próximos dos años (ver nota aparte)- aunque también restó el hecho de que se autopostulara, lo que causó disgusto en muchos pares.

Descontando que
Pichetto seguirá al frente del bloque, restan definir también las presidencias de algunas comisiones clave como la de Acuerdos, que trabaja sobre la designación de jueces y ascensos de militares; la de Presupuesto y Hacienda y la de Economía, que deberá lidiar por un tiempo más con el conflicto por la compensación a bancos y la reforma del sistema financiero.

De allí se irán
Jorge Busti -si accede a la gobernación de Entre Ríos-, el pampeano Carlos Verna y el santafesino Oscar Lamberto, que vuelve a Diputados.

El riojano
Jorge Yoma suena firme para hacerse cargo de la presidencia de Acuerdos -sobre todo después de la excelente relación que tejió con la primera dama- y el chaqueño Jorge Capitanich se perfila para ocupar una de las dos restantes. El resto de los nombres está atado a quien ocupe la presidencia provisional.

Con este panorama, algunos de los nuevos senadores, con antecedentes importantes en sus gestiones provinciales, como el santafesino
Carlos Reutemann o el pampeano Rubén Marín, deberán esperar sus turnos para acceder a posiciones de poder. Una de las hipótesis que se maneja en el Parlamento es que si son discriminados podrían integrar junto a otros senadores que ya tienen sus escaños un foco de oposición a la política del gobierno, junto con el riojano Eduardo Menem, el misionero Ramón Puerta, los salteños Marcelo López Arias y Sonia Escudero y la fueguina Mabel Caparrós.

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