La UCR lanzó este lunes su campaña para las próximas elecciones con una cumbre en la que se definió la agenda legislativa 2013 y que sirvió para marcar un camino de acción orgánico de cara a las próximas legislativas, en medio de las rispideces con dirigentes díscolos.
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Luego de varios meses de dispersión interna, el principal partido de oposición a nivel nacional reunió a sus bloques legislativos y autoridades partidarias en la localidad de Maipú, en Mendoza, donde también estuvieron los tres exprecandidatos presidenciales, Ricardo Alfonsín, Ernesto Sanz y Julio Cobos.
Inflación, inseguridad, reforma del Consejo de la Magistratura, narcotráfico, reducción del IVA en productos de la canasta básica y coparticipación federal son los principales temas de la batería de iniciativas de la UCR, todos ellos sensibles para el Gobierno.
"El radicalismo nacional está en campaña. Ésta es una noticia que envía un mensaje contundente y claro en un año de elecciones parlamentarias con un significado enorme para el futuro de la Argentina ante la posibilidad de cambio. El radicalismo prepara una oferta electoral sólida, potente y de mucho volumen", señaló Sanz al cierre del encuentro.
A nivel nacional fue un mensaje directo a la presidente Cristina de Kirchner a poco de su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso Nacional: se buscó anticipar los temas que la UCR intentará introducir en la agenda pública en un año electoral.
Pero, además, la cumbre fue una señal hacia el radicalismo mendocino, en medio de la pulseada que mantiene la conducción de la UCR provincial con el intendente Víctor Fayad y el exgobernador Roberto Iglesias, quienes amenazan con presentar una alternativa por fuera del partido en las próximas elecciones, molestos con la candidatura del exvicepresidente Cobos al tope de la lista de diputados nacionales.
Luego del magro desempeño electoral de las últimas elecciones presidenciales, el radicalismo tiene ahora el difícil desafío de repetir la actuación de 2009 para mantener el número de bancas, pero para ello debe encolumnar a dirigentes de todo el país detrás de una estrategia consensuada y sortear los intentos de cooptación de otras fuerzas, como el macrismo, o quienes impulsan acuerdos amplios en todo el arco opositor para enfrentar al kirchnerismo.
"En el radicalismo nos ponemos en campaña para mostrar una fortaleza electoral enorme. En un país de individualidades extremas estamos en condiciones de salir a competir este año mostrando que somos un colectivo. Quienes ocupen las boletas no serán individualidades librepensadoras, sino que tienen como límite la decisión colectiva, la dirección y estrategia de un partido organizado y sólido en todo el país", subrayó el senador, acompañado por su par de Diputados, Ricardo Gil Lavedra; el presidente del Comité Nacional, Mario Barletta; la titular de la Convención Nacional, Lilia Puig de Stubrin.
El encuentro estuvo divido por la mañana en tres paneles de debate político-económico, que fue seguido por una reunión a puertas cerradas de los senadores y diputados nacionales, en la que se decidió hablarle directamente a la presidenta Kirchner, anticipando su discurso del viernes en el Congreso.
"Esperamos que la Presidenta tenga respuestas a los temas de la agenda que le interesa a la gente, no a la agenda del Gobierno, como la inseguridad, la inflación, el desempleo, la falta de políticas de Estado en materia de educación. Es un Gobierno que habla de democratizar la Justicia pero que protege a quienes deshonran el Poder Judicial como el juez Norberto Oyarbide", cuestionó Cano en conferencia de prensa.
Según sostuvo Barletta, se trata de "la agenda de la UCR que el oficialismo no quiere discutir", mientras que Cobos agregó que la propuesta "es un tronco común nacional que identifica al partido ante un camino del Gobierno que es desacertado".
La discusión sobre alianzas electorales no quedó afuera de la cumbre y, si bien hubo coincidencias en la voluntad de acelerar las negociaciones con el Frente Amplio Progresista (FAP) también se mostró prudencia frente a los micrófonos.
"Este es un año electoral y ya comenzamos a debatir estos temas de alianzas, por lo que vamos a trabajar en la búsqueda de diálogo y consensos. El radicalismo tiene vocación de sumar y de unir... ¡Para desunir ya tenemos suficiente con el Gobierno!", resumió Barletta.
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