8 de octubre 2003 - 00:00

Volver a estilo Pirker (Béliz)

«Pirker fue uno de los jefes de la Policía Federal más prestigiosos de los últimos tiempos». De esta forma Gustavo Béliz pretendió darle alto significado a la designación del comisario Daniel Caruso como el segundo hombre de la Federal.

Cuatro meses tardó el gobierno en hacer efectiva la designación de ambos policías cuyos nombres habían sido susurrados a los oídos del patagónico en épocas de campaña, pero que adquirió mayor solidez cuando se acercó su eventual consagración como presidente.

El nuevo jefe policial, Eduardo Prados es respetado dentro de la fuerza y se le reconoce su capacidad como hombre de leyes y también de calle. En sus inicios estuvo al frente de varias comisarías y después pasó por delegaciones del interior del país. Ocupó cargos en el área científica y asuntos administrativos, pero además acota en su currículum que realizó 27 seminarios, cuatro de ellos internacionales.

Prados
se mantuvo en la cúpula de la Policía por decisión de Kirchner al momento del descabezamiento que se efectuó meses atrás en la fuerza. Lo cual es una señal más del respaldo con el que cuenta para ahora desempeñarse como jefe.

• Rumor

Daniel Caruso, en tanto, se desempeñó como superintendente de Drogas Peligrosas y fue secretario del comisario general Juan Pirker. Hace 33 años que está en la fuerza y pasó por dependencias tan disímiles como Asuntos Internos, Investigaciones y ahora últimamente Drogas Peligrosas.

Junto a los cambios dispuestos por Kirchner, se rumoreaba ayer que era inminente también la designación de Jorge «Fino» Palacios al frente de la difícil Superintendencia de Seguridad Metropolitana, que tiene a su cargo todo el área de Capital Federal.

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