- ámbito
- Portada Principal
Curioso: millonarios de EEUU no quieren pagar menos impuestos
Algunos de los millonarios más famosos de Estados Unidos y sus padres sorprendieron ayer al oponerse a la decisión del presidente George W. Bush de eliminar gradualmente el tributo a la herencia. Dicen que afectará a los que «no llegan a fin de mes». Además, aseguran que no se favorecerá la donación de dinero para fines sociales. Entre otros, apoyan el reclamo el padre de Bill Gates, George Soros y David Rockefeller.
Muchos de ellos son demócratas, pero Gates padre dijo que la idea encontró consenso incluso entre hombres de los dos partidos. Como su hijo, Bill, el padre jamás se alineó políticamente: «E incluso esta vez no pensé ni siquiera por un instante en la afiliación de los firmantes».
Entre ellos no figura Warren Buffett, el inversor de Omaha, Nebraska, a quien la clasificación de la revista «Forbes» coloca en el cuarto lugar entre los ricos de Estados Unidos pero sólo porque, a su juicio, el manifiesto de los otros millonarios «no era lo bastante fuerte».
Según Buffett, el impuesto a la herencia tuvo un papel en la promoción del crecimiento en Estados Unidos ayudando a crear una sociedad en la que el éxito está basado en el mérito y no en la riqueza recibida en herencia.
Terrible error
«Cancelarlo -dijo a 'The New York Times'- sería un terrible error», el equivalente a «elegir el equipo Olímpico de 2020 poniendo en el grupo a los hijos mayores de las medallas de oro que ganaron en 2000 en Sydney.» El millonario de Omaha desde hace años está dispuesto a traducir en hechos sus opiniones; como Bill Gates Jr. dijo varias veces que sus hijos heredarán las migajas de su exterminado patrimonio.
Los Estados Unidos tienen la tasa de impuesto sobre la herencia más alta del mundo. El impuesto que se cobra sobre el patrimonio en herencia, según el código vigente, es de 37 por ciento de todos los activos, después de la exención de 675.000 dólares. Una vez que estos llegan a tres millones de dólares, la tasa asciende a 55 por ciento.
El gravamen debe pagarse al Estado en efectivo hasta los nueve meses tras la muerte del titular del patrimonio. En base a la ley en vigor, la exención subirá a un millón de dólares de aquí a 2006.
En total, son 120 multimillonarios los que han iniciado gestiones para que el Congreso no elimine el impuesto a los bienes patrimoniales heredados, establecido en 1916 para financiar los gastos de los Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial. En la segunda y tercera década del siglo XX, el Congreso extendió la vigencia del impuesto para contrarrestar la concentración de la riqueza. Según los críticos del tributo, ese problema ya no existe desde que se han aprobado leyes contra los monopolios y a favor de la competencia.


Dejá tu comentario