- ámbito
- Portada Principal
El empresario Agostino Rocca y otras nueve personas murieron en accidente aéreo
El especialista arriesgó esta hipótesis tras advertir que la nave no cayó en picada, sino que chocó con la "panza" contra la superficie del campo inundado, lo que indica que hubo una maniobra para aterrizar, que supone fue por una situación inesperada, ya que no hubo aviso por parte del piloto sobre una emergencia.
En el accidente fallecieron Sopeña, de 54 años, secretario general de redacción de La Nación, y Rocca, un empresario de origen italiano afincado en Argentina desde fines de la Segunda Guerra Mundial.
Además, la nómina incluye a un celebre andinista que se desempeñaba actualmente como uno de los directores de Parques Nacionales, José Luis Fonrouge, de 59 años; su esposa, María Elena Tezanos Pintos; la hija de ambos, Carola, el empresario de turismo de aventura Alfredo Fragueiro y su hija Inés.
También fallecieron el piloto de la aeronave, Raúl Tejedor, el documentalista Adrián Giménez Hutton y una mujer identificada como Federica Marchetti.
El avión siniestrado era un Cesna Gran Caravan, y cayó en una estancia privada, cuyos terrenos están inundados debido a las lluvias que se registraron en la zona durante este año.
De acuerdo a los primeros informes, la caída ocurrió a las 6.15 de esta mañana, aunque la máquina fue hallada poco después de las 9.30.
Media hora después, policías, bomberos y médicos locales comenzaron el rescate de los cuerpos sin encontrar sobrevivientes, por lo que tras ocho horas de trabajo trasladaron los cadáveres a las morgues de las ciudades de Roque Pérez, Cañuelas y Saladillo.
El ministro de Seguridad bonaerense, Ramón Verón, llegó al lugar del accidente a bordo de una camioneta 4X4, y luego de reunirse con el juez Comparato informó a la prensa que "el piloto trató de hacer un aterrizaje de emergencia de acuerdo a los primeros peritajes".
Tras el rescate de los cadáveres, peritos de la Policía Bonaerense y la Fuerza Aérea efectuaron los estudios de rigor, a cuyo término personal de Techint se disponía a trasladar al lugar un grupo electrógeno y levantar el avión durante la noche, con custodia policial, para recolectar efectos personales.
"El Caravan es muy impactante a la vista, turbohélice, ala alta, tren de aterrizaje fijo, robusto y apropiado para bajar en cualquier terreno, con tal de disponer de 300 metros libres", había descripto en 1997 el propio Sopeña a la máquina en la que hoy encontró su muerte.
Este avión ya había sido utilizado hace cuatro años por su propietario Rocca, Sopeña y Fonrouge, para sobrevolar a poca altura los hielos continentales, travesía en la que tal vez se gestó la idea del viaje de ayer, que culminó en tragedia.


Dejá tu comentario