En la foto superior se observa el chapón en el cual "Telenoche investiga" basó toda su investigación. Obsérvese en la foto inferior izquierda el mismo logotipo del combustible Energina y compárense ambos con la foto inferior derecha, donde aparece la verdadera cruz esvástica en el brazalete de Adolf Hitler y de un oficial nazi. «Telenoche investiga» tergiversó los hechos usando deliberadamente mal una investigación de hace 6 años del diario «La Mañana del Sur», del grupo Ambito Financiero.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No es una información nueva. Las fotos del navío se pueden ver en los diarios de época y en libros de historia. Por ejemplo, la foto de ese acorazado ilustra la tapa de «Patagonia Punto Crítico», una obra escrita por el investigador Carlos Alberto Moreno en 1985. El autor narra, entre otros relatos, el paso de ese navío por los puertos patagónicos. El investigador también explica que durante aquellas épocas «era relativamente frecuente el arribo de navíos de guerra o ultramar de otras banderas en viaje de instrucción o turismo. Los que, como parte del periplo, recalaban por más o menos tiempo frente a la ciudad (de Comodoro Rivadavia)». Cuenta Moreno, por ejemplo, la llegada del crucero de guerra británico HMS Dragon y varias naves auxiliares también en la década del '30. Aporta fotos y testimonios sobre la estadía de los militares ingleses en esa ciudad donde participaron de actos protocolares y actividades recreativas. Si
Llamó la atención en el programa que el escritor Jorge Camarassa, quien ha escrito algunos libros sobre el tema, se muestre sorprendido por el «desembarco» de los nazis presentado por
También hace especial hincapié en la bandera del barco con la esvástica. En tanto la voz trémula del locutor dice: «Se observan claramente los estandartes nazis». Faltó explicar -especialmente para los más jóvenes- que se trataba de la bandera alemana oficial (la única) que en aquella época tenía como emblema la cruz gamada. La misma bandera que en la Argentina ondeaba en las escuelas y clubes alemanes en forma normal, antes de la guerra 1939-1945. O en los barcos sajones que también atracaban en el puerto de Buenos Aires.
Actualmente una expedición intenta encontrar el casco de submarinos hundidos en playas patagónicas. Se trata de la continuidad de una investigación que -con buzos, expertos e instrumental específico- hace unos años comenzó «La Mañana del Sur» en el litoral atlántico en sucesivas expediciones profesionales, inclusive con equipos técnicos noruegos. La búsqueda aún no terminó. Una prueba «del desembarco» de los nazis sería encontrar los sumergibles en los cuales habrían llegado a la Argentina en forma clandestina. Otra posibilidad sería hallar documentación o fotos. Inclusive algún tripulante aún vivo que se encuentre dispuesto a hablar. Eso sería resultado de un trabajo periodístico, de una investigación, en definitiva de la búsqueda de la verdad. Era lo que se esperaba. Pero es lo que no se hizo. Nada de esto pudo aportar
Dejá tu comentario