26 de abril 2026 - 00:00

Carlos Melconian: "Si clavás el dólar en $1.400 con inflación al 30%, un día vas a tener un problema"

El economista advirtió que el equilibrio fiscal es el principal legado del Gobierno, pero cuestionó la falta de reconstrucción económica.

Carlos Melconian.

Carlos Melconian.

Mariano Fuchila

Carlos Melconian, director de MacroView y expresidente del Banco Nación, cuestionó la consistencia del esquema cambiario y monetario, y advirtió que la salida de dólares sigue siendo un frente abierto para el programa económico. “Ni siquiera hay olor a corrida”, aclaró en una entrevista con Ámbito, aunque remarcó que entre dolarización de portafolio, turismo y tarjeta “no queda nada” del superávit comercial “despampanantemente alto” de hasta u$s25.000 millones que proyecta para 2026: "Eso, el mercado aún no lo pondera en su justa medida", avisó.

Periodista: Carlos, lo escuché coquetear con la posibilidad de una candidatura presidencial...

Carlos Melconian: ¿Qué es coquetear?

P.: No lo confirmó ni lo desmintió categóricamente. ¿Qué características debería tener un nuevo Presidente en este contexto?

C.M.: Primero, no sabemos si esta es una administración de cuatro u ocho años. A mí me gusta decir que a esta altura del partido se veía la reelección de Carlos Menem, o de Néstor Kirchner, aunque después fue Cristina Kirchner, y lo mismo con ella. Todo eso venía de la mano de la economía. Estos últimos no brindaron lo que Alfonsín: una mala economía pero el timonel de la institucionalidad y regreso a la democracia. En el Gobierno de Milei, no tiene ni lo uno ni lo otro. No está cantada la reelección.

Por otro lado, ni Menem ni Kirchner tuvieron rivales de fuste. Hoy el mayor activo de esta administración es que tampoco lo tiene aún. Si esta gestión fuera de ocho años, es muy temprano para tu pregunta.

Sin embargo, si fuera de cuatro, la respuesta la tengo más clara: algo falló. Y ahí me imagino que tiene que venir la complementación de lo actual, en el sentido de que el rumbo capitalista occidental para evitar el péndulo es clave, porque atrasa a la argentina.

He dicho también que cualquier progresismo serio necesita saber qué hay cosas que quedaron prehistóricas. El equilibrio del fisco no se discute más. Podemos discutir cómo se llega a eso, con hachazo, licuación, manejo más eficiente, sabiendo que el sector privado no va a hacer lo que el público. Todavía Argentina tiene en materia fiscal el compromiso de una reducción tributaria. Así que tampoco le abro eso al progresismo. Puede ser con más impuestos.

Cuando los países han mamado tener equilibrio del fisco, se puede pensar en una política distributiva. Y hoy, en el camino de ida, tenés que ser lo menos carnicero posible, pero el progresismo debe abrazar esas ideas. Sino, no puede tener lugar, salvo que el Gobierno actual termine en una catástrofe. Yo todavía veo a la sociedad argentina dando respaldo, aún con la escasez de números exitosos que tiene este Gobierno. No quiere volver a lo que tuvo.

Carlos Melconian

”No está clara la reconstrucción después de haber pateado el hormiguero”

P.: ¿El equilibrio fiscal es el principal legado que deja la gestión de Milei a un próximo gobierno?

C.M.: Exactamente. Al Gobierno del Presidente lo circunscribo a “venir y patear el hormiguero”. Hay que reconstruir ahora. Pero no está clara la reconstrucción ni en términos del programa ni en términos de la mano de obra necesaria, ni en términos de la visión de estadista -economía, pero también educación y salud y demás-. Yo me imagino todo este período como un largo ciclo donde lo actual es de transición. Cuando miro la transformación uruguaya, brasileña o incluso peruana, son todos procesos de 15 o 20 años. Argentina debe ir a la alternancia no pendular. Y un legado efectivo de esta administración es el equilibrio del fisco.

”Terminar con 15% de inflación es un éxito si no es con la mitad del país parado”

P.: ¿Cómo se compatibiliza esta discusión a largo plazo con la urgencia de recuperar salarios y empleo registrado?

C.M.: Bueno, es una situación conflictiva. Porque justamente, estamos en el medio de una discusión sobre cuál es el mix que tiene el trade off. Solo en dos ocasiones no hubo: Menem y Kirchner. Pero sí hay trade off entre actividad y desinflación, y no hablo de crecimiento, solo actividad.

Este propio Gobierno, que lleva dos años con esto y que prometió la inflación que empezará con 0, trae a un asesor uruguayo (Ernesto Talvi) que dice “nosotros tardamos 20 años”. Si la inflación al final del Gobierno de Milei termina en 40% es un fracaso, pero 15% es éxito, y son dos dígitos. Pero solo si ese trade off convive no con una recesión o la mitad de país parado, si no con un crecimiento no al 8% o 9%, como con Néstor Kirchner, pero que está ahí.

Cuando ves estos procesos largos, los cuatro primeros años pasan a la historia diciendo “empezó con este” pero no son recordados en términos de los mejores números.

P.: ¿Justifica este nivel de desaceleración de la inflación medio país parado?

C.M.: El conflicto que tiene el nivel de actividad, más que el número, es su composición. El bienio de Milei da +3%. Si le sacás el campo, da 0%. Cuando te metés adentro, hay segmentos (industria, construcción, comercio) que están abajo de 2023 y abajo de 2011. Como pregunta vale, pero es incontestable.

Carlos Melconian

”Creo que el equipo económico entra más en la variante de actividad que el Presidente”

P.: ¿Puede ser que, tras iniciar el mandato priorizando la desinflación, hoy haya perdido relevancia como activo y la actividad cobre más lugar?

C.M.: Lo que te voy a responder no lo sé, por eso hago la aclaración. No quiero joder ni herir a nadie. Tengo la impresión de que el equipo económico puede estar entrando más que el Presidente en esa variante. Me refiero a postergar la desinflación para ver un poco más la luz al final del túnel en materia de actividad.

Estamos en un semestre de prueba, Que debió haber sido el primer trimestre pero no lo fue. Esto es, de la mano del comunicado de diciembre del Banco Central, que dice va a empezar a comprar dólares y contra eso emitirá pesos de la demanda de dinero de la gente, que va a requerirlos. Remonetizo, reaparece el crédito y viene el círculo virtuoso de reservas y de actividad. No ocurrió. Ocurrió un fenómeno muy relevante pero que confunde, que es que compró muchos dólares. Más de los que cualquiera esperaba. Pero no tiene contrapartida monetaria, porque el propio Gobierno se encargó de absorber. Y la pregunta incontestable es ¿por qué absorbió? Quizás por algún temor cambiario. O inflacionario. Ahora viene el segundo trimestre, más potente en compra de dólares. ¿Y qué va a hacer? En lo que va de abril, en términos monetarios, el pescado está todavía sin vender.

Si tiran la cañita al aire de expansividad, con el riesgo que eso genera, y no está esa expansividad muy soportada por un aumento de la demanda de dinero, entonces será explícito: “che, no quiero seguir profundizando el quilombo en nivel de actividad, y bueno, que de 30% de nuevo la inflación.”

”No proyecto los mejores 18 meses, pero tampoco los peores”

P: Si un inversor le dijese que escuchó a Luis Caputo decir que los próximos 18 meses serán los mejores de la historia argentina, ¿le diría que lo considere?

C.M.: No, porque es una definición de carácter político. Y además porque Argentina tuvo 18 meses gloriosos creciendo al 9% sin inflación, pero no va a volver a ocurrir. Podés agarrar 18 meses de Menem o Kirchner y van a dar más que los próximos 18. Yo tendría que agarrar al inversionista y decirle “no le des bola a eso”. Tampoco vienen los 18 donde nos vamos al carajo, creo.

Mi frase “ojo que esto se puede ir a la mierda” no la puedo decir, porque hay un seguro fiscal muy sometido al asedio. Y hay un fenómeno externo menos sometido al asedio. En el caso externo está Vaca Muerta, que te financia Punta Cana y la dolarización de portafolio, pero te evita un quilombo.

Entonces, no proyecto los mejores 18 meses, pero dadas estas circunstancias de seguros fiscales y externos, tampoco proyecto los peores.

P.: ¿Le diría al inversor que se quede en una postura de “wait and see”?

C.M.: No, eso es lo que ha concentrado el tema en tres cosas: primero la tasa de inflación, segundo el nivel de actividad, y tercero, con 2% de inflación por mes va a volver a estar en el tapete el tipo de cambio real.

”El saldo comercial para 2026 será despampanantemente alto”

P.: ¿Cuál es su proyección del saldo comercial para este año?

C.M.: Metiste el dedo en la llaga por lo que acabo de decir de los seguros. Será despampanantemente alto, por un motivo bueno y otro malo. El bueno es que las exportaciones rinden. El campo, lo regional. La rentabilidad es otro tema. La industria cumple. En exportación, la industria siempre se caracterizó más por ganar plata que por mantener mercado.

Luego está la cuota Vaca Muerta, la cuota de la minería. Es un cambio muy importante para la Argentina. Haciendo cuentas de cuánto debería exportar la argentina si hubiera seguido la ruta de nuestros vecinos, da más de u$s100.000 millones. ¿Llegamos? No. Pero no obstante eso, es un salto importante. La parte negativa es que están hechas pelotas las importaciones. Hace un mes se discutía la invasión china, apertura económica, pero acá el quilombo que tiene medio país es la falta de demanda, no la invasión china.

Las importaciones venían clavadas en u$s5 mil millones, a excepción de marzo, que dio u$s6.100 millones. En un año son u$s60.000 millones, en un país en recesión. Con aspiraciones a que llegue a los u$s70.000 millones. Si la exportación da u$s95.000 millones, estamos en un superávit de comercio de aproximadamente u$s20-25.000 millones. Oferta de dólares más algo de ingreso de capitales va a haber.

P.: Por otro lado, está el Banco Central comprando dólares...

C.M.: Por primera vez está comprando dólares. Por ahora lo sigue haciendo como agente financiero del Tesoro. Los primeros u$s10.000 millones son para que el Tesoro pague intereses. Y tenemos un problema, que es que las autoridades comparan la dolarización de portafolio contra la época electoral, y eso les da la sensación de alivio.

Pero a eso hay que sumarle turismo y tarjeta, entonces la cuenta está en u$s2.500 millones por mes. Y eso da u$s30.000 millones al año. Contra el superávit de comercio más el ingreso de capitales, no te queda nada.

P.: ¿Cuánto puede durar el alivio de la baja de la dolarización de portafolio si en 2027 volvemos a tener elecciones?

C.M.: Es una falsa baja. Porque la dolarización de portafolio da u$s1.000 millones por mes, o sea u$s12.000 millones, más turismo. Muestra que la bimonetariedad argentina está viva y coleando, y que en este Gobierno no ha habido ni un régimen cambiario ni monetario que esté claro, visible y que sea el producto del que se ve confianza.

Carlos Melconian 05

”Ni siquiera hay olor a corrida, pero se van u$s25.000 millones”

P.: El nivel de dolarización, ¿es la principal preocupación del mercado para el año que viene?

C.M.: Creo que el mercado todavía no pone en su justo lugar eso, porque tenemos los u$s25.000 millones de comercio. Argentina tiene que resolver estructuralmente que esa plata que se genera, termine quedando acá. Ni siquiera hay olor a corrida, pero se van u$s25.000 millones, y no creo que el mercado lo esté poniendo en su justo lugar.

“Si clavás el dólar en $1.400 con inflación al 30%, un día vas a tener un problema”

P.: ¿El mayor ingreso de divisas permite transitar una apreciación cambiaria más sostenible o sigue latente una tensión que podría terminar en una devaluación?

C.M.: Es un buen punto. Justamente esta afluencia de dólares lo hace inconvenientemente insostenible. No pertenezco al club de los devaluadores, pero si clavás el cambio en $1.400 e inflación al 30%, un día vas a tener un problema.

La pregunta es si esto que decimos entre oferta y demanda de dólares, puede matchear con la compra de dólares del BCRA. Está la sensación de que hay dominio de la situación, pero si la inflación sigue a este ritmo, para la dolarización de portafolio el cambio sin modificar es cada vez más atractivo y cada vez menos competitivo. ¿Es un objetivo deliberado? No. Pero el Gobierno se mete en ese quilombo solo.

“La pregunta sobre cuándo vuelve Argentina al mercado la hace la timba”

P.: El Gobierno pide garantías con el Banco Mundial y el BID para bajar el costo del financiamiento. ¿Es pragmático o tendría que salir a testear con las condiciones que hay para mostrarse que está?

C.M.: Me interesa el honramiento de los compromisos. Y sí hay que saber que este año hay u$s20 mil millones y el año que viene u$s30 mil millones de vencimientos. Me gustaría tener la guita. Pero tres meses más, tres meses menos, solo lo pregunta la timba del mercado. No es una situación relevante para un policymaker. Vos tenes que conseguir bueno y barato.

P.: Desde que empezó el Gobierno hasta esta parte, ¿mantuvo siempre el lineamiento de bueno y barato o se fue modificando?

C.M.: Hizo lo que tuvo a mano. Lo que está claro que bueno y barato saliendo al mercado no tenía. Y fue comprando dólares, pero justamente para pagar. En el segundo semestre tenes que tener un poco más claro de lo que querés para 2027.

P.: Hay algo del programa financiero que no está en detalle.

C.M.: Van a estar. El único tema es que el numerazo de vencimientos te mete presión.

”Las apariciones de Milei y Caputo diciendo que estamos en un pico son provocadoras e irritantes”

P.: ¿Se pueden arreglar más de cincuenta años de desequilibrios económicos a bajo costo?

C.M.: Lo que está costando es que los programas exitosos estaban vinculados a inflación de un dígito y crecimiento de 7% u 8%. Cuando la inflación es tan baja y el crecimiento tan alto, los programas son expansivos. Se reanudan mucho, casi no tienen costo, por más que te quieras acordar de que Menem tuvo 18% de desempleo y Kirchner dijo que la inflación era 9%, porque la dibujaba.

No obstante eso, son programas que dejaron la sensación de que si vos la pegás, a la gente le va bien y este es un programa que fracasó en eso. Después, tenemos que estudiar si lo otro es repetible. Milei no tiene la época bolivariana ni las privatizaciones. Aquello fue expansivo y esto no.

Después, todas las apariciones del Ministro y el Presidente diciendo que estamos en un pico es provocador e irritante, pero fuera de ese chamuyo está claro que esto no es aquello. Evidentemente está siendo costoso. Además genera irritación dada la posición extrema ideológica del Presidente.

P.: ¿Milei mantiene una posición ideológica extrema y Caputo es más pragmático?

C.M.: No dije eso. Digo que el modelo ideológicamente no le presta atención al nivel de actividad. Y yo creo que con el superávit fiscal no se come, no se cura ni se educa. En el otro extremo ideológico diría lo mismo. Este Gobierno viene precedido de tres Presidentes que no lograron la reelección. Evidentemente estamos en un proceso diferente al que nos tocó vivir antes.

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