16 de febrero 2003 - 00:00

Liberan a empleado de TV luego de pagar $ 10 mil de rescate

Se trata de Mario Francisco Aragón, quien se desempeña como operador de video de Telefé. Fue liberado ayer a la madrugada luego de estar una semana secuestrado. Había sido capturado en la puerta de su casa en Olivos. Su hermana pagó el rescate arrojando un bolso con el dinero desde un tren en movimiento.

El empleado del canal Telefé que había sido secuestrado hace una semana en su casa de Olivos, partido bonaerense de Vicente López, fue liberado ayer a la madrugada tras el pago de un rescate de alrededor de 10 mil pesos, informaron fuentes policiales.

Se trata de Mario Francisco Aragón, de 34 años, quien fue dejado en libertad, sano y salvo, en la localidad bonaerense de Manuel Alberti, partido de Pilar, luego de que una de sus hermanas arrojara desde un tren una bolsa con el dinero del rescate.

La fuente aseguró que el pago se concretó a la medianoche en las inmediaciones de la estación Del Viso del ex ferrocarril General Belgrano.

Arriba de un tren, la hermana de Aragón tuvo que arrojar una bolsa de color blanco con el dinero, tras recibir instrucciones vía teléfono celular de los captores de su hermano, una modalidad ya empleada en varios secuestros.

Conformes con los alrededor de 10 mil pesos que se pagaron, alrededor de las 2:00 de ayer, Aragón fue liberado vendado en Manuel Alberti, localidad del partido de Pilar vecina a donde se pagó el rescate, según contaron las fuentes.

El operador de video de Telefé se comunicó con sus familiares y la policía lo llevó a revisarse por un médico, quien determinó que se encontraba en buenas condiciones.

Aragón luego se retiró a descansar a su casa de la calle Italia 2090 de Olivos.

Justamente allí fue donde el 7 de febrero pasado por la noche, el empleado de la TV fue secuestrado por un grupo de delincuentes, luego de que ingresara su vehículo en la cochera.

Lo curioso del caso es que momentos antes de desaparecer, Aragón dialogó en la puerta de su casa con un vigilador privado de la cuadra que no vio nada, según contaron las fuentes.

Aragón le dio 50 pesos para pagarle el servicio de vigilancia y cuando el guardia fue hasta su garita a buscar los 10 pesos de vuelto, ya que la cuota es de 40, el empleado de Telefé ya había sido secuestrado.

Al día siguiente, la familia recibió un llamado en donde los secuestradores pedían un rescate de 30 mil dólares.

Fuentes de la investigación revelaron que durante los siete días de cautiverio, los captores se comunicaron nuevamente con la familia para dar una prueba de vida y negociar el rescate que finalmente se acordó en alrededor de 10 mil pesos.

"Lo trataron bien. No lo golpearon y le daban de comer, no eran marginales", dijo una fuente que siguió de cerca la evolución del caso.

La investigación está a cargo del juez federal de San Isidro Roberto Marquevich y de la Dirección de Investigaciones Complejas y Narcocriminalidad de San Isidro, quienes ya trabajaban para localizar y detener a los secuestradores.

El tren se convirtió en los últimos tiempos en el medio más efectivo de los secuestradores para cobrar rescates y evitar ser detenidos.

Es que de esta manera, los captores no anticipan el lugar por donde pasaran a buscar el dinero para que la policía no tenga tiempo de montar un operativo en el que puedan detenerlos.

Por lo general, sólo le dicen a la persona a cargo del pago que lleve un celular y que recibirá las instrucciones necesarias.

Así es como el encargado de la entrega del dinero suele "pasear" de un lugar a otro hasta que le ordenan tomar un tren y que espere una nueva llamada que le indicará el momento exacto en el que debe arrojar el paquete que contenga el dinero, que luego es recogido por algún miembro de la banda oculto cerca de las vías.

Esta efectiva modalidad fue empleada en el último de los secuestros resonantes, el del hermano del futbolista de River Víctor Zapata.

Su hermano Germán, de 16 años, fue liberado el 12 de enero pasado tras permanecer 16 días secuestrado y luego de que el mediocampista zurdo de River tirara desde un tren en movimiento y a la altura de la localidad bonaerense de Benavídez, un bolso con los 120 mil pesos que se pactaron.

El caso del hijo de 14 años de un financista cordobés, que permaneció en tres días secuestrado en julio del año pasado en la capital de su provincia, también se resolvió en los trenes del Gran Buenos Aires.

La banda, que operaba en ambas provincias, le exigió a un familiar del chico que viajara Buenos Aires y tomara un tren, desde donde, el 26 de julio pasado, arrojó cerca de la estación de Llavallol, el dinero del rescate.

A las pocas horas, el adolescente fue liberado en la ciudad de Córdoba.

La misma modalidad fue empleada por los captores del ex rugbier y empresario Federico Virasoro, secuestrado el 28 de junio del año pasado en San Isidro y liberado el 7 de julio.

Uno de sus familiares fue obligado a arrojar una "riñonera" con los 50 mil dólares de rescate por la ventanilla de un vagón en la zona del norte del conurbano bonaerense y Virasoro fue dejado en libertad tras nueve días de cautiverio.

El caso de Cristian Da Dalt, hijo del dueño de una fábrica de ciclomotores fue similar.

Lo secuestraron el 17 de julio del año pasado en la localidad de San Justo, y lo liberaron 13 horas más tarde en Loma Hermosa, partido de Esteban Echeverría, luego de que un familiar tirara desde un tren y cerca de la estación El Jagüel, los 10 mil dólares y 15 mil pesos que se acordaron por su liberación.

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