Semana de conmociones que prometen seguir en los próximos días, obligando a correcciones y al adelantamiento de la liberación de ciertas restricciones sociales, siempre de acuerdo con lo que cada gobernador pida e informe, que no es un dato político menor. También sorprende que el Gobierno no termine de cubrir cargos en organismos y entes, demora que tiene un doble impacto: funcionarios del gobierno de Mauricio Macri aún siguen cobrando esos sustanciosos salarios porque no les llegó el reemplazo y el Presidente no tiene en esos puestos gente de confianza, que hoy necesita más que nunca. El fin de mes con pago de salarios y los problemas de algunos sectores para afrontarlos, tampoco ayudó a la conmemoración (también virtual) de un atípico Día de los Trabajadores que hace un par de meses atrás se preveía como otro week end XXL, y ahora ni siquiera tuvo discursos de la CGT. Igual, hubo mucho delivery de locro y pastelitos. De todos modos, autorizados o no, se ve mucho más movimientos de autos y peatones en las ciudades, mientras que las redes y soportes web arden de actividad (tal vez como compensación), en especial con el escándalo de esta semana, que correspondió a la liberación de algunos presos supuestamente vulnerables al Covid 19, y las derivaciones judiciales que fue teniendo el tema mientras, casi tímidamente, y después de 7 semanas, el Congreso de la Nación intentará sesionar formalmente en los próximos días. Veamos:
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La tensión creciente entre la gente que quiere trabajar (cuentapropistas, profesionales, etc.), sumada a los empresarios que si no recomienzan su actividad no pueden afrontar siquiera los sueldos del mes de abril (todavía queda algo pendiente de marzo), quedó de manifiesto en algunas de las acciones públicas masivas, como el cacerolazo contra la liberación de algunos presos, que se dieron en los últimos días, que sirvieron tanto para protestar como para descomprimir las tensiones que se están viviendo. Al menos, así se comentó en prácticamente todas las reuniones vía Skype, Zoom, FaceTime, Class y cuanta nueva versión irrumpe diariamente en lo que ya se convirtió en un clásico de la sociedad argentina que, seguramente, se mantendrá post pandemia. Pero a esto se suma la actitud de varios intendentes que, ante el espectacular derrumbe de recaudación que están teniendo, aunque no lo alientan, tampoco ven con tan malos ojos las amenazas de sus distritos para volver a la actividad, con o sin autorización. Así, a La Pampa se sumó también la recién formada Liga de Comerciantes Santafesinos que ya informó a las autoridades provinciales sobre la “necesidad” de volver a trabajar hoy mismo, decisión a la que adhirieron, a su vez, cantidad de localidades. Lo mismo ocurriría con Tandil, con apertura comercial (aunque con acuerdo previo), mientras que la gente del siempre complicado rubro del calzado decidió volver a la actividad a partir del próximo lunes 11, entre otros muchos lugares donde se comienza complicar mantener a la gente en una cuarentena tan estricta. Bastante menos creativos, otros jefes comunales insisten con la fórmula de crear nuevos gravámenes para cerrar sus propias cuentas, caso Puerto Madryn, que ahora quiere aplicar una nueva tasa a las empresas productoras de energías limpias.
Completar todos los cargos que implica la asunción de un gobierno no es tarea fácil. Esos mas de 6.000 puestos tardan normalmente en cubrirse, pero en este caso y en parte demorado por la pandemia, el retraso es importante al punto que muchos funcionarios macristas en empresas públicas aún seguían en sus cargos a fines de abril y cobrando interesantes salarios porque no les llegó el reemplazo. Junto con ese comentario una anécdota oportuna y risueña circuló en algunos despachos oficiales la semana de la eyección de Alejandro Vanoli de la ANSES por desavenencias varias. Podría haber sido un motivo más para su cese, reflexionaban con sorna quienes se enteraron de que la ministra de Justicia, Marcela Losardo, recibió, hace pocos días, en el estudio que compartía con el presidente Alberto Fernández, una cédula de notificación por una demanda que le había entablado la CNV por su rol como directora del Estado en Papel Prensa. Los hechos databan de una década atrás, cuando en 2010 arreciaba la guerra entre el kirchnerismo y el monopolio Clarín, socio junto a La Nación en la única imprenta de papel para diarios. Fernández era demandado junto a todos los directores del Estado en una acción impulsada nada menos que por el “antiguo” Vanoli desde la CNV, seguramente sin imaginarse que Fernández iba a retomar su relación con el kirchnerismo y mucho menos que iba a consagrarse primer mandatario. La citación judicial -botón de muestra de la burocracia estatal- no solo llega con una década de retraso, sino que impone al mandatario la advertencia de que podría ser declarado en “rebeldía” si no concurre, algo que sería gracioso si no fuese ridículo. Pareciera que el fantasma del pasado K más virulento logró sortear la barrera del tiempo para ser una metáfora del presente.
“Guzmán está encaprichado, pero si esto sale mal, él se va de vuelta a Washington, pero nosotros nos quedamos acá peor que antes. Después de 9 defaults, lo que sobra en la Argentina son especialistas en negociación de deuda”, se quejaba un empresario respecto de la falta de acuerdo con los acreedores, de parte del ministro de Economía que, para algunos, está muy “cerca” de poder ser cerrado, y que es considerado imprescindible en el corto plazo, pero más aún para la reconstrucción económica postpandemia. La reunión virtual, entre dirigentes de empresas, convertida ya en un clásico, debe absorber cada vez más las quejas por la falta de implementación de medidas ya anunciadas, y por la necesidad de contemplar algún mecanismo para que muchas empresas que no tienen sus carpetas regularizadas en los bancos igual puedan acceder a los alivios, magros hasta ahora, que les permitan seguir adelante hasta que la situación sanitaria permita flexibilizar más. Peor todavía los que están en exportación, que a los inconvenientes generales le deben agregar las restricciones para mover cargas y personal entre provincias y aún entre localidades.”Igual, estamos en un escenario internacional muy complejo, con diferencias diplomáticas como nunca con Brasil, con Chile y con Estados Unidos, y de las económicas ni hablar. Por ejemplo, Brasil (que estaría por remover a su embajador en Buenos Aires para cambiarlo por un “halcón”) ya devaluó el 30% desde principios de año y la Argentina 12%. Eso solo ya nos deja afuera”, comentaban.
Agotado el episodio judicial del pedido de Cristina de Kirchner a la Corte Suprema para que avale las sesiones remotas en el Senado, hizo las delicias de los “chats” judiciales una serie de características menores en la redacción del voto mayoritario, Es sobre el que -firmado por Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti- se apoyó el argumento sobre el aval al objetivo de consulta formulado por la expresidenta. Cierto es que obtuvo un “considerando” más que explícito respecto de las facultades constitucionales de regular su propio reglamento (algo que, como se dijo, no estaba en duda) y le hizo un “guiño” a la política. Pero constitucionalistas y eruditos que desgranaron el fallo advirtieron una serie de curiosidades: cita equivocada, gaffe histórica y desliz conceptual. El voto mayoritario, en su considerando 5, sostuvo la doctrina del caso “Marbury”, un precedente considerado fundacional, pero sostuvo en la argumentación que la cuestión allí debatida se había vuelto “abstracta”, porque “al momento de dictar sentencia el mandato de William Marbury como juez de paz del distrito de Columbia ya había terminado”. Lo cierto es que las designaciones para ese cargo eran de cinco años y que en ese momento le restaban tres. Desliz. La otra cuestión fue una cita al fallo “Siri” en el considerando 6. Correspondía otro número que por nomenclatura fue mal anotado en el voto de mayoría. La última mención puede ser considerada más grave en términos históricos: en la explicación del contexto de conmoción, el considerando 4 se consignó que el expresidente Arturo Frondizi “renunció” a su cargo, algo que omitió el Golpe de Estado de 1962 que lo destituyó. Esos tres concentraron la atención de lectores profundos de los fallos. Casi no se prestó atención a que en el considerando 17 -sobre el final- el voto mayoritario de la Corte sostuvo el objetivo fundamental. “Corresponde al mandato constitucional del H. Senado de la Nación el arbitrar los mecanismos necesarios para facilitar la realización de su más alta realización de ser: la representación del pueblo de la Nación”, consignó con énfasis. El Senado representa a las provincias.
Mientras hasta los congresos y remates comienzan a ser virtuales, la economía real necesita que el sistema financiero retome urgente su actividad. “Es el único cerrado en el mundo, y eso que un cajero de banco tiene mucha más protección que uno de supermercado”, comentaba un dirigente ocupado de la relación gremial de su grupo. Interesante lo que comentaba pues, mientras muchos se llamaron a un prudente silencio y mostraron gran flexibilidad ante la crisis que amenaza con cierres masivos en algunos rubros, donde el panorama no es tan crítico, allí los gremialistas siguen aplicando presión, tal el caso del Mercado de Liniers, donde se sigue operando regularmente (aunque con venta al oído) para evitar el desabastecimiento de un alimento clave como la carne; o en la exportación en el estratégico polo de Rosario, donde se consiguieron aumentos, bonos y otras mejoras. Otros datos llamativos que se escucharon fueron, por ejemplo, que aunque el turismo se destruyó (y no se sabe cuando se podrá comenzar a recomponer), a la Argentina como conjunto, le está significando un ahorro en términos de divisas, ya que era mucho más lo que salía (de hecho, se sigue repatriando gente), y que lo que ingresaba por receptivo. Otro punto interesante, que dio a conocer el economista de Fiel, Daniel Artana, en uno de los habituales desayunos (ahora virtuales) del Grupo Sema, es el superávit comercial que se espera para este año, y que podría rondar los u$s15.000 millones, a pesar de que caen también las exportaciones. Sin embargo, es impresionante el lógico derrumbe de las importaciones. Del saldo favorable, el mayor volumen casi excluyente proviene de la agroindustria (pesca, carne, granos, aceites y subproductos). El especialista también destacó que un insumo clave como el combustible, ya tuvo una rebaja del 30% en España y del 50% en Estados Unidos, lo que puede ayudar cuando llegue el momento de la recuperación, debido al abaratamiento de costos de producción y de logística que implica.
Vamos a terminar con un chiste sobrenatural, importado de EE.UU.
Un hombre pasa por el frente de una casa y ve un letrero que dice: “Se vende perro que habla”. Intrigado, toca el timbre, sale el dueño, y después de manifestarle su interés en ver al animal lo hace pasar. “Allá está, en el fondo...”, le dice el dueño con desgano. “Charle un ratito con él si quiere”. El hombre, cada vez más asombrado, se dirige al jardín y allí ve un viejo perro de policía, tirado al sol.
- Perdón... ¿vos hablás? - le pregunta al perro.
- Sí, claro- responde el animal.
El hombre se queda estupefacto, y sólo atina a pedirle que le cuente algo de su vida.
- Bueno, ¿qué te puedo decir?... -dice mientras bosteza-. Desde cachorro tuve este don. Así, un día fui a ofrecerme al Gobierno, me contrataron en la CIA y viajé de país en país. Escuché conversaciones privadas de líderes mundiales porque nadie suponía que yo podía ser un espía. Pero después de cinco años me cansé, la tarea era peligrosa, tenía que viajar mucho y no me daban tantos huesos ni comida a cambio. Entonces me contrataron en un aeropuerto para asesorar a los perros que huelen droga. Yo escuchaba conversaciones secretas y les decía dónde tenían que ir a oler. Me dieron muchas medallas, y ahora me jubilé y acá estoy.
El hombre, pálido, va corriendo a ver al dueño y le pregunta cuánto cobra por el perro.
- En diez dólares se lo dejo.
- ¿Diez dólares? ¿Cómo puede costar tan poco un perro así?
- Porque es un mentiroso. Nunca salió de esta casa.
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