Pasear se convirtió en uno de los programas turísticos más preciados en Mendoza. Las ganas de recorrer sus veredas con acequias surgen de inmediato: desde la plaza Independencia, como punto de partida, para después echar un vistazo a las plazas España, Italia, Chile y San Martín. En un recorrido por la peatonal Sarmiento, es común escuchar voces en distintos idiomas. Son turistas que llegan deseosos por descubrir a una provincia que supo ganarse un lugar privilegiado en el mapa turístico, sobre todo desde la base de un pilar fundamental como lo es la vitivinicultura. En este sentido, los mendocinos tienen desde hace muchos años un sueño postergado: el Tren del Vino, un proyecto que conjuga dos símbolos económicos y culturales de la provincia: el ferrocarril y la vitivinicultura; aseguran que será semejante al famoso que atraviesa el Napa Valley de California.
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Luján, Maipú y San Martín
Se trata de tres locomotoras que recorrerán los departamentos de San Martín, Luján y Maipú y se estima que para la próxima vendimia habrá al menos un recorrido «testigo». En otras palabras, en pocos meses más podría correr la primera locomotora de las tres que recorrerán desde La Colonia, en Alto Verde San Martín, hasta la estación de trenes del centro de Luján, pasando por una o dos estaciones de Maipú. Las locomotoras llegarán a Mendoza desde España con al menos tres vagones cada una. Según los estudios técnicos, si bien las vías están en condiciones (por allí transitan hoy los trenes de carga), seguramente habrá que hacer mejoras. A diferencia de la experiencia que lleva a cabo Chile con su Tren del Vino de Colchagua (ver recuadro), en este caso no será exclusivamente turístico sino que tendrá un perfil localista. Se pretende que el turista del vino recorra, pero que también invierta en los lugares que no son exclusivamente vitivinícolas, para dar lugar a otras actividades. Desde el gobierno aseguran que actualmente el turista se sube a una trafic y baja directamente en las bodegas, lo que perjudica al resto de las actividades. En cuanto al estilo arquitectónico que tendrán las terminales ferroviarias, la idea es restaurar el patrimonio manteniendo el estilo de los viejos ferrocarriles ingleses.
Una marca registrada
Mendoza es el principal centro vitivinícola de Latinoamérica. Posee más de 1.200 bodegas y elabora 75% de los vinos finos que se consumen en el país. No hace falta ser un experto para visitar bodegas y viñedos, se aprende mucho en la visita, degustando e interesándose. Se suele recorrer todo el proceso de vinificación de la uva, desde la recolección hasta la molienda, la fermentación en tanques y la puesta en barricas de roble. Las variedades que se cultivan en las diferentes regiones de la provincia son Chardonnay, Viognier, Sauvignon Blanc, Chenin y Riesling (blancas); Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Syrah, Bonarda, Pinot Noir y Sangiovese (tintas). Por la gran actividad que posee, tanto por sus bodegas como por sus vinos, integra desde hace unos años el grupo de las 8 capitales del vino en el mundo junto a Melbourne (Australia), Burdeos (Francia), Napa Valley (Estados Unidos), Porto (Portugal), Ciudad del Cabo (Sudáfrica), Florencia (Italia) y Bilbao (España). En este contexto el mercado se volvió mucho más variado, con nuevas marcas y estilos que se suman a los clásicos de siempre.
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