Daros, la mayor colección mundial de arte contemporáneo latinoamericano
La colección Daros-Latinoamérica de Suiza irrumpió en la región con la fuerza de un tornado. Dueña del mayor patrimonio de arte contemporáneo latinoamericano del mundo, su meta es brindarle la mayor visibilidad; con este fin abrirá un museo en Río de Janeiro con el nombre Casa Daros. El director general de la colección con sede en Zurich es Hans-Michael Herzog, y el director artístico en Río, el argentino Sebastián López, graduado en la Facultad de Artes de la Universidad de Tucumán, y radicado en Amsterdam desde 1981. Profesor de Teoría e Historia del Arte en las universidades de Amsterdam y Leiden, y en los últimos años director de la Gate Foundation, López fue el curador de la Bienal de Shangai en 2004. Sobre el perfil contemporáneo de la colección, los planes de expansión, la presencia de Julio Le Parc -de quien se realizó en 2005 una exposición de los años 60-, la muestra de Guillermo Kuitca, que en la actualidad se exhibe en Zurich, y las expectativas que genera Daros en los artistas de nuestra región, conversamos con Sebastián López.
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Periodista: ¿Conocía antes de ingresar a Daros la obra de Le Parc y la de Kuitca? Sebastián López: Tuve la suerte de ver en mi adolescencia la exposición de Le Parc en el Di Tella, y a Guillermo lo conozco personalmente desde los 80 y he seguido siempre su obra. Hoy en Daros tenemos la suerte de poseer una colección significativa de ambos. Lo de Le Parc ha sido toda una patriada, hemos restaurado más de 40 obras de 1961 al 68, que constituyen, creo, un núcleo fundamental de su pensamiento (las obras con luz y de juego), que conforma la exposición monográfica que está itinerando desde este año entre México, Colombia y los Estados Unidos. Para el catálogo escribí un ensayo teórico-histórico y seleccioné los manifiestos de los 60, muchos de ellos traducidos y compilados por primera vez en castellano e inglés. La obra de Kuitca la mostré recientemente en la exposición «Las Horas. Artes visuales de América latina contemporánea», que se inauguró en el Irish Museum of Modern Art y que el año próximo viajará al Museo de Arte Contemporáneo de Sydney. De los dos he hablado extensamente en mis seminarios de la Universidad de Leiden.
P.: ¿Qué otros argentinos figuran en la colección? S.L.: Hay nombres significativos como Carmelo Arden Quin, Nicola Costantino, Leandro Erlich, León Ferrari, Víctor Grippo, Enio Iommi, Gyula Kosice, Marcos López, Jorge Macchi, Fabián Marcaccio, Marta Minujin, Liliana Porter y Miguel Angel Ríos.
P.: ¿Van a seguir comprando arte argentino? S.L.: Si, claro.
P.: ¿Cuál es el perfil de Daros Latinoamérica? S.L.: La colección se expande a partir de los 60. Si se tiene en consideración que hace apenas seis años comenzamos, puede imaginarse que tenemos planes de continuar expandiéndola. Hasta ahora tiene más de 100 artistas con más de 1.000 obras. Quizá una característica interesante es que no es una colección enciclopédica, como las que intentan tener un ejemplar de cada artista, como eran los principios -biológicos en su dictado- con que los que crearon los museos en el siglo XVIII, y que muchos siguen aplicando. Incluye todos los medios, de pintura a instalaciones, de fotografía, a video, e incluso, instalaciones con sonido y obras para espacios públicos, una rareza entre las colecciones que conozco. Nos interesan ciertos pensamientos en ciertas décadas, que coleccionamos en profundidad. De ahí que la exposición de Le Parc está basada en nuestro acervo, al igual que la de Kuitca, donde sólo hay dos obras en préstamo, provenientes de la Tate Gallery y del museo de Milwakee.
P.: ¿Entre los nombres significativos de Latinoamérica, quiénes figuran? S.L.: Cildo Meireles, Tania Bruguera, Lygia Clark, Helio Oiticica, Doris Salcedo, Gego, Soto, Cruz Diez, Luis Camnitzer, Los Carpinteros, Antonio Dias, Gonzalo Díaz, Alfredo Jaar, Iole da Freitas, Julio Galán, Guillermo Gómez Pena, Nelson Leiner, Ana Mendieta, Vik Muniz, Rosangela Renno, Mira Schendel, Santiago Sierra y muchos más. Sin olvidar las nuevas generaciones que están moviendo las cosas, como Fernando Arias, Iván Jesús Capote, María Fernanda Cardoso, Darío Escobar, Regina Galindo, Priscilla Monge y Carlos Amorales, entre otros. Creo que es la única colección en la que prácticamente todos los países de América están representados, incluyendo el Caribe.
P.: ¿La visibilidad de nuestro arte es uno de sus objetivos? S.L.:Nos sentimos con responsabilidad cultural y artística. Es por eso que las obras han sido ampliamente mostradas en museos e instituciones culturales de Europa, Asia, y Latinoamérica. Sólo este año fueron expuestas en Helsinki, en varias ciudades de Alemania y países como Gran Bretaña, Eslovaquia, Francia, Portugal, Venezuela, Polonia, México, EE.UU., los Países Bajos y Austria. No voy a cansar con nombres, pero fue la colección que se mostró en Documenta y las bienales de Venecia, La Habana, Shanghai, San Pablo, para agregar los nuevos espacios internacionales que han transformado el panorama, nos guste o no. Los artistas latinoamericanos, como los de otros continentes, han creado en conjunción y diálogo con artistas de otros continentes dentro del gran paraguas de la Modernidad, y hoy dentro de las redes de lo posmoderno. En nuestras exposiciones e investigaciones también queremos mostrar esas conexiones y diálogos para evitar generar un gueto.
P.: En términos de legitimidad, la apertura dentro de un año y medio del Museo en Río abre un abanico de expectativas. S.L.: Cuando la gente me dice que tiene muchas expectativas con nuestro Museo de Río hay veces que me da miedo, pues soy consciente de que las llamadas expectativas es una mezcla de un imaginario que es personal alimentado por necesidad culturales, en su mayoría locales. Nosotros esperamos hacer un trabajo cultural que signifique algo en el tiempo. Y eso, se sabe, es un trabajo de años. De dos exposiciones no se saca una línea, y la Casa que estamos construyendo en Río será también de investigación, archivo y educación. Estamos desarrollando un banco de datos accesible a todos y un programa de residencias abierto tanto a artistas como a intelectuales. Somos conscientes que abrir el coto cerrado del arte contemporáneo a nivel mundial, significa que tenemos que trabajar junto con las instituciones y museos con ganas de cambiar las cosas. Si no lo hacemos juntos no saldremos adelante. Nosotros, por nuestra parte, ya hemos comenzado este trabajo.
P.: ¿Qué artistas colecciona Daros, además de latinoamericanos? S.L.: La segunda colección, desarrollada con el mismo principio, cuenta con obras fundamentales de Pollock, de Kooning, Dan Flavin, Eva Hesse, Joseph Beuys, Warhol, Ryman, Nauman, Richter, Kruger, Twombly y Louise Bourgeois, entre otros.
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