ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de agosto 2007 - 00:00

Con el último restyling brasileño

ver más
Escribe Sebastián Ramos Obregón

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La recuperación de la industria automotriz se refleja en todos los segmentos y la oferta de modelos que existe en el mercado permite al usuario argentino disponer de interesantes opciones en el momento de decidir la compra de su automóvil cero kilómetro. Modelos como el Volkswagen Golf han logrado captar a un público importante a través de sus distintas generaciones. Recordemos que el primer Golf fue creado en el año 1974 por el genial diseñador italiano Giorgetto Giugiaro.
En la Argentina llegó a comercializarse en serie recién en el año 1995, con su tercera generación. Anteriormente existían algunas unidades que fueron importadas en forma particular.
Con más de 25 millones de unidades producidas en toda su historia y el hecho de que cada día cerca de 2.100 usuarios de todo el mundo toman la decisión de comprar un Golf, no existen dudas de que el modelo es un éxito. En la actualidad se produce simultáneamente en siete plantas del grupo de Volkswagen en seis países: Sao José dos Pinhais (Brasil), Wolfsburg y Mosel (Alemania), Puebla (México), Sarajevo (Bosnia Herzegovina), Uitenhage (Sudáfrica) y Changchun (China).

Una generaciOn perdida

Sin embargo, con la crisis de la salida de la convertibilidad uno de los segmentos que más sufrió las consecuencias fue el de los autos medianos, entre los que se encuentra el Golf.
De hecho, la versión que se fabrica en Brasil es la cuarta generación del modelo que nació en Europa en el año 1997.
A fines de 1993 se presentó la quinta generación en los principales países europeos y en setiembre de 2005, el Jetta, aquí comercializado con el nombre Vento. De esa quinta generación, el Vento es el único que se vende en nuestro país y con el Golf se ha perdido esa generación. A fines de 2008 se presentará en Europa la sexta generación y en Brasil anuncian que lo tendrán con fabricación local a fines de 2009 o comienzos de 2010.
Como el Vento se hace en México y existen acuerdos por los cuales los autos que se fabrican en ese país no pagan el arancel de 35% de importación de los productos llamados de extra zona (en el convenio están los países miembros del Mercosur y México), este ve-
hículo se puede traer a un precio razonable. No ocurre lo mismo con el Golf de quinta generación, que se fabrica en Europa, que tiene que sumar ese arancel de 35% y el hecho de tener costos en euros.

No es el único que falta

Los fanáticos del Golf pueden estar molestos con esta realidad, pero así es el mercado que tenemos en la actualidad. Por ejemplo, la segunda serie del Ford Focus que nació en Europa a fines de 2005 tampoco se importa (se prepara una nueva versión fabricada en la Argentina para 2008).
Lo mismo ocurre con la tercera serie del Astra, lanzada en abril de 2004, y que curiosamente puede llegar a nuestro mercado como Vectra GT proveniente de Brasil (ver Panorama Automotor del martes 31 de julio de 2007).
El Renault Mégane II nació a fines de 2002 y recién este año vamos a tener una gama muy completa de este modelo.
Por último, el Peugeot 307 se presentó en junio de 2001, tuvo un re-styling en setiembre de 2005 y ahora en Europa ya se está preparando a su sucesor: el 308 (ver nota aparte).
Los más modernos del Mercosur son el Honda Civic y el Citroën C4, pero por el momento no cuentan con versiones similares al Golf.

Made in Brasil

La nueva versión del Golf fabricada en Brasil recibe los cambios más profundos en el frente y en la parte posterior del auto. El diseño de la parrilla, del capó y de los faros le brinda un aspecto frontal muy similar al de la última versión europea, es decir la quinta generación, que aquí no se importa. En la parte posterior, el cambio más visible son sus faros, el portón y la forma de la luneta, que ahora es más ancha.
La gama de motores con los cuales llega a la Argentina no ha sufrido modificaciones. Entre los nafteros se puede optar por el más accesible de 1.6 litro y 100 CV, el 2 litros con 116 CV, y el 1.8 turbo con 180 CV. En turbodiésel hay una única opción con 1.9 litro y 90 CV.
Esta vez probamos en exclusiva la versión con el motor naftero de 1.6 litro. Desarrolla una velocidad máxima de 181,2 kilómetros por hora y acelera de 0 a 100 en 12,8 segundos. Este motor es ideal para circular por la ciudad porque tiene una agilidad lógica para la circulación urbana y consumos razonables. Necesita 10,4 litros cada 100 kilómetros en ciudad y 7,3 litros para realizar la misma distancia a 120 kilómetros por hora. Un punto para mejorar del motor es la insonorización.
Hay dos aspectos muy positivos. Uno es la caja manual de cinco velocidades. Es la denominada MQ 200 que se produce en la Argentina, en la provincia de Córdoba. Es una de las cajas con la inserción de las marchas más suave y eficiente que existen en este segmento. Aunque no le vendría mal la incorporación de una sexta marcha.
Otro punto a favor es la dirección, que otorga en todo momento una asistencia perfecta sin importar la velocidad.
Con levantavidrios eléctricos en las cuatro puertas, cierre centralizado, equipo de audio con CD y MP3, más los airbags frontales y el sistema de antibloqueo (ABS), esta versión, denominada Advance, tiene un equipamiento lógico.
Pocas cosas más se pueden agregar de un auto tan conocido. Entre las buenas merecen recordarse la robustez general, el comportamiento dinámico y un buen confort de marcha. El Golf siempre ha sido y es uno de esos autos que el conductor siente que hace todo bien. El manejo es muy predecible y seguro. Todo funciona correctamente.
Para mejorar quedan el espacio posterior, la capacidad del baúl y, en este caso, se podrían haber esmerado más en los cambios interiores. Prácticamente no tiene modificaciones en su presentación, aunque está bien hecho.
En suma: una puesta al día brasileña de un auto que todavía tiene un camino por recorrer.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Otras noticias