Power Wagon o como interpretó Chrysler el concepto de la pick-up del futuro. Será punto de partida para todas las Dodge que vendrán.
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Ford está trabajando en suspensiones de aire para pick-up de alto rendimiento y, además, su maciza Migthy F350 Tonka contará con un motor Power Stroke Diesel de 6.0 litros, 350 HP y caja automática de cinco marchas. Un motor hidráulico adicional y una bomba recuperan la energía perdida mejorando la economía. Si achicamos la escala de este F350 se nos presentará la siguiente generación de la pick-up Súper Duty. Por su parte Dodge, siempre a la cabeza en evolución, busca innovar en dos frentes. Por un lado se sigue trabajando con la Power Wagon que, aunque no tome forma bajo esta configuración, será el punto de partida para todas las pick-up Dodge pesadas del futuro. Este concept está equipado con un motor diesel de siete litros con ¡105 kilográmetros de torque! (un sedan normal tiene una cuarta parte de esto). La M80, en cambio, pareciera la versión light de la Power Wagon. Sobre un chasis Dakota trae un V6 de 212 HP que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de ocho segundos. Deportivísima performance que se manifiesta gracias a que la M80 pesa sólo 1.300 kilos. Su estupenda relación peso/potencia, grandes faros redondos, mucho metal expuesto y un marcado aire retro, la proponen como un interesante punto de partida. Ante esta marcada tendencia de los grandes fabricantes de EE.UU., los japoneses no se quedaron atrás.
Isuzu está desarrollando la Axiom XST que trae un novedoso motor diesel V6 de 3.0 litros con inyección de ramal y filtros de cerámica. Nissan trabaja sobre el Alpha-T (también conocido como NAT), diseñado en el Centro de Estilo Nissan de California y con motor de 300 HP. A pesar de su proverbial cautela, Mitsubishi está trabajando en secreto sobre una L200 agrandada y potenciada que podría inscribir como prototipo en la próxima edición del París-Dakar 2003, un terreno que ya le dio grandes satisfacciones a la L200 «laboratorio» con motor V6 de 3.0 litros. En medio de esta tendencia, es de suponer que Toyota no se quedará atrás. Es más, siempre fue una marca de avanzada en este aspecto. Otro tanto debería esperarse de Mazda y del resto de los fabricantes nipones. El mercado de los EE.UU. se propone entonces como el gran campo de batalla en la futura guerra de las pick-up. Y para tener posibilidades, los contendientes deberán presentar camionetas de aspecto fuerte y rudo, con más potencia, espacio y fuerza de remolque. Lo que se dice, machos de aspecto y performance impresionantes. R.D.
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