17 de abril 2026 - 08:11

¿Cuáles son los sectores que pueden traccionar la economía en un escenario de bajo crecimiento?

Frente a un escenario de arrastre negativo y costos al alza, economistas identificaron los rubros que aún tienen margen para sostener el PIB.

Los economistas coinciden en que sin un salto en la tasa de inversión, los sectores dinámicos no alcanzarán para mover el total del PIB.

Los economistas coinciden en que sin un salto en la tasa de inversión, los sectores dinámicos no alcanzarán para mover el total del PIB.

Foto: Vecteezy

Las expectativas de crecimiento para este año siguen deteriorándose y lo que el gobierno presentó en la Ley de Presupuesto como una expansión del 2,2% del PIB empieza a verse como un objetivo inalcanzable para el sector privado, y la discusión ya no pasa por si habrá ajuste en la meta, sino por cuánto será la magnitud del recorte.

En diálogo con Ámbito, la investigadora del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), Deborah Eilender, explica con precisión por qué la meta oficial luce desafiante incluso en un escenario favorable. "Dado el crecimiento que tuvimos el año pasado y de hecho dado que el segundo semestre vimos una desaceleración de la economía, tenemos un arrastre estadístico negativo, de al menos -0,1% para este año", señaló Eilender.

El número que surge de ese punto de partida es exigente. "Para poder crecer al 2,2% que estimaba el gobierno, el crecimiento punta a punta debería ser cerca del 4%, que es una magnitud bastante alta para lo que es Uruguay o por lo menos para lo que han sido los datos de los últimos años, de hecho de la última década", advirtió la economista.

Desde el CED reconocen que probablemente no se llegue a esa meta. "Coincidiendo con la mayor parte de los analistas, de hecho en las expectativas del Banco Central del Uruguay (BCU), que recaba mes a mes, han mostrado cómo las proyecciones de crecimiento han caído en los últimos meses, con una mediana cada vez menor", agregó Eilender.

El propio ministro de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, ha hecho referencias en algunas ocasiones a la necesidad de ajustar la proyección, aunque el CED aclara que el anuncio formal se esperaría recién en la Rendición de Cuentas, sin que por ahora haya indicios de cuál será la magnitud del recorte.

Sequía, costos y guerra: el agro bajo presión

El sector agropecuario, históricamente uno de los pilares del crecimiento, enfrenta este año un escenario complicado. Las lluvias por debajo de lo normal durante el verano en gran parte del territorio golpearon la producción, y los costos de insumos clave siguen escalando.

"El agro va a tener complicaciones este año, por lo que fue la sequía en verano y de hecho por los costos que están subiendo, por todas las cuestiones de la guerra en Medio Oriente y el aumento de los costos del petróleo y también del fertilizante", detalló Eilender.

Por su parte, el economista y gerente de la consultora Exante, Luciano Magnífico, confirma esa lectura y la traduce en impacto macroeconómico concreto: "Nuestro pronóstico está condicionado por un impacto negativo de la sequía sobre los sectores agropecuario y energético e indirectamente también sobre el comercio, por la menor comercialización al por mayor de granos, y el sector de transporte y logística".

La incertidumbre global suma presión. "Estamos en semanas que pueden resultar clave para entender la duración y la magnitud del shock", advirtió Magnífico, quien reconoce que el impacto de las tensiones internacionales sobre el pronóstico de Exante funciona como "un sesgo a la baja" sobre la proyección de un crecimiento de 1% que esperan para este año.

Los sectores que pueden marcar la diferencia

Pese al panorama complejo, hay sectores que los analistas ven con mejores perspectivas para este año. "Esperamos que la ganadería tenga un buen desempeño", afirmó Eilender, en un contexto donde los precios internacionales de la carne bovina se mantienen en niveles elevados, ya que el dato de marzo mostró una suba interanual de 21% en los precios de exportación y compensan en parte la caída de volúmenes.

"Los sectores tecnológicos, los servicios en general, son sectores que no han parado de crecer en los últimos años, se mantienen más dinámicos que el resto de la economía", destacó Eilender, quien agrega un factor diferencial: "La adopción de inteligencia artificial ayuda a aumentar la productividad de estos sectores, por ende, esperamos que sean los que se mantengan a la cabeza del crecimiento de 2026".

Desde Exante, Magnífico suma dos sectores más al mapa de oportunidades: "La actividad industrial tendría un efecto extraordinario positivo por la reversión de la parada que tuvo la refinería entre agosto y octubre de 2025. Por otro, la construcción podría tener un repunte tras las contracciones que registró en los años más recientes, tras la finalización del proyecto de UPM y las obras asociadas". El sector financiero también aparece en el radar: "Seguiría mostrando un buen desempeño, aunque con un crecimiento algo más moderado que en el último año".

El problema estructural de fondo

"Es importante mencionar que esta proyección se enmarca en un contexto en el que la economía ha crecido apenas por encima de 1% anual en la última década, condicionada por un casi nulo crecimiento de la productividad y con una tasa de inversión que sigue siendo a todas luces insuficiente para crecer sostenidamente a un mayor ritmo y para acortar la brecha de productividad con otros mercados", señaló Magnifico.

El crecimiento cercano al 1% que se proyecta para este año no es solo un problema coyuntural vinculado a la sequía o la incertidumbre global. Es, en gran medida, el espejo de una dinámica estructural que Uruguay no ha logrado revertir en los últimos 10 años y que plantea interrogantes de fondo sobre el potencial de crecimiento de la economía en el mediano plazo. La Rendición de Cuentas será la primera prueba concreta de cómo el gobierno lee este escenario y qué correcciones está dispuesto a asumir públicamente.

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