29 de diciembre 2023 - 10:58

El 2023 cerrará como el año en que el BCU lideró el recorte de tasas a nivel regional

El Copom tendrá su última reunión del año en la que decidirá si mantiene o baja una vez más la TPM, que podría quedar en 9%.

El Banco Central del Uruguay recortó en 225 puntos básicos las tasas de interés de referencia en lo que va del 2023.

El Banco Central del Uruguay recortó en 225 puntos básicos las tasas de interés de referencia en lo que va del 2023.

Foto: BCU

El Comité de Política Monetaria (Copom) tiene hoy su última reunión del año, y en ella decidirá qué es lo que pasará con las tasas de interés de referenciaen Uruguay para el inicio del 2024, cerrando un año marcado por un rumbo menos contractivo del que venía llevando a partir del recorte de las tasas.

Abril fue el mes que abrió la puerta no solo a la baja de la Tasa de Política Monetaria (TPM) en Uruguay, sino también al recorte progresivo de las tasas por parte de la mayoría de los bancos centrales de América del Sur.

Fueron apenas 25 puntos bajos que redujeron el interés sobre las colocaciones en pesos del 11,5% al 11,25%, pero el Banco Central del Uruguay (BCU) fue el primero en la región en tomar esta medida —a contramano, incluso, del rumbo de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed)—, en medio de un contexto en que los índices de inflación comenzaban a reflejar el resultado positivo de la política monetaria.

Además del relativo éxito en el control de los precios, en el terreno local este primer recorte encontró argumentos en los efectos de la sequía histórica que atravesaba el país, la cual afectaba considerablemente a un sector de importancia económica para el país y que ya venía sufriendo la pérdida de competitividad por el atraso cambiario: el sector agroexportador.

En ese sentido, la primera baja de la TPM apuntó a mejorar el tipo de cambio.

¿Cómo fue el recorrido de las tasas de interés en el año?

Durante el 2023 —y previo a la última reunión del año, para la cual se espera un nuevo recorte de 25 puntos básicos o, en su defecto, que se mantenga sin modificaciones el porcentaje actual—, el BCU bajó en 225 pb la TPM en diferentes etapas. Así, las tasas de interés de referencia pasaron del 11,5% en el cual habían estado congeladas varios meses y todo el primer trimestre; al 9,25% actual con el que puede terminar el año.

El primer recorte ocurrió en abril, pero rápidamente hubo una pausa en mayo, luego de que el Copom decidiera sostener un poco más los altos niveles de intereses para las colocaciones e inversiones en pesos. El ciclo de reducciones de forma más constante comenzó en julio, con la primera baja del 0,5%, que ubicó la TPM en 10,75% luego de que la inflación de junio se colocara dentro del rango meta establecido por el gobierno.

En agosto se definió la baja más fuerte hasta el momento, de 75 puntos básicos, que dejó las tasas de interés en un 10%, acompañando el descenso importante de la presión sobre los precios en el país. La decisión en el Copom fue unánime y los mercados esperaban una decisión similar en octubre antes los buenos datos macroeconómicos —y la necesidad de incentivar una suba en el dólar—; finalmente, se determinó que el recorte fue de otros 50 pb.

La última baja —hasta el momento— fue de 25 pb a mediados de noviembre, en medio de las primeras elucubraciones sobre que los recortes comenzarán a ser cada vez menos, a pesar de que el BCU había proyectado una TPM en torno al 8% en 2024. Mientras tanto, los analistas estiman que el Copom decida un recorte de iguales características durante su reunión de hoy.

¿Fin de un ciclo igualmente contractivo?

El ciclo de bajas iniciado por el BCU fue una política celebrada incluso por grandes agencias financieras como Moody’s Analytics, principalmente porque éste fue consecuencia de los buenos resultados en materia de control de la inflación.

Más allá de esto, desde la consultora Exante señalan que las decisiones de política monetaria todavía se mueven en terreno contractivo. Esto se debe a que la Tasa natural nominal —es decir, la tasa natural real junto con las expectativas de inflación— se encuentra en 8,7%, mientras que la TPM no bajará del 9% al cierre del 2023.

Si se consideran los niveles actuales de inflación —no mayores al 6% en el peor de los escenarios proyectados—, la ganancia en pesos por los intereses sigue siendo significativa, por lo que todavía habría un margen para mayores recortes durante el 2024, a pesar de que el mismo presidente del BCU, Diego Labat, anunció que el fin del ciclo de bajas será más temprano que tarde.

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