10 de febrero 2024 - 10:22

¿El 2024 trae viento de cola internacional para Uruguay?

Tamara Schandy, socia de Exante, analizó la revisión de las perspectivas de crecimiento económico del FMI. Estados Unidos, China y Brasil, con buenas noticias.

El panorama internacional puede traer un escenario positivo para la economía uruguaya.

El panorama internacional puede traer un escenario positivo para la economía uruguaya.

El contexto internacional fue uno de los factores que influyeron en un magro crecimiento económico de Uruguay durante el 2023, si bien la situación de la sequía histórica y sus efectos, así como la diferencia cambiaria con Argentina el desvío de consumo hacia el país vecino —en términos de afectación al empleo, el gasto y la recaudación en el territorio nacional— fueron los que más impactaron. En ese sentido, el Fondo Monetario Internacional (FMI) realizó una revisión del escenario mundial que también puede traer noticias positivas para el desarrollo del país.

Según señaló Tamara Schandy, socia de Exante, en el análisis que realizó en el programa radial En Perspectiva, la revisión del FMI, si bien positiva, tampoco fue de dimensiones significativas: de un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) mundial esperado en octubre del 2,9%, pasó a proyectarse un aumento del 3,1% durante el 2024. En el 2025, en cambio, se mantuvieron las mismas perspectivas del 3,2%.

El “aterrizaje suave” luego de los procesos de recuperación tras la pandemia de Covid-19 y sus efectos en las economías del mundo será protagonista, y eso también significa la aparición de “varias notas positivas” para Uruguay, según apuntó la especialista.

Tres aristas positivas para Uruguay

Estados Unidos, China y Brasil fueron los tres casos con revisiones al alza que destacó Schandy por su impacto positivo en la economía uruguaya, sobre todo considerando el escenario del año pasado.

En el caso de Estados Unidos, “la actividad económica viene mostrándose bastante resiliente a pesar del ciclo de ajuste monetario agresivo” que llevó a cabo el gobierno de aquel país a través de la política monetaria de la Reserva Federal (Fed); algo que se ve reflejado en un crecimiento promedio anual del 2,5% en 2023, un consumo firme y un buen nivel de inversión que acompañaron una baja considerable de la inflación que se acerca al objetivo del banco central estadounidense.

“Todo esto fue despejando temores de escenarios muy extremos y le valió a Estados Unidos una revisión al alza del pronóstico de crecimiento para 2024 de 6 décimas, pasando de 1,5% a 2,1%”, explicó la socia de Exante.

Cabe recordar que, en el 2023, el Banco Central del Uruguay (BCU) elevó a 0,75% el colchón de capital contracíclico —un aumento del 0,25%— ante los riesgos de recesión en Estados Unidos y las consecuencias que ello pudiera tener en el mercado dolarizado local. Asimismo, el comportamiento del dólar —con una tendencia a la baja— afectó fuertemente la competitividad de los productos uruguayos.

En el caso de China, la previsión del FMI pasó de un crecimiento del 4,2% para este año a una del 4,6%. “Esta corrección se debe principalmente a que se esperan medidas de apoyo del gobierno para apuntalar a la economía, especialmente con un impulso al consumo y a ciertos sectores que vienen con un deterioro importante como el sector inmobiliario”, consideró Schandy.

Para Uruguay, una reactivación de la economía china —tras un 2023 de baja demanda que impactaron directamente en los ingresos por comercio exterior— es una buena noticia en términos de exportaciones. De todos modos, la atención está puesta en un posible escenario de deflación en el gigante asiático tras registrarse la menor variación de precios en 14 años; y que esto siga debilitando la demanda de productos locales.

Finalmente, el tercer aspecto positivo es la región, representada por Brasil, que tuvo una corrección del 1,5% al 1,7%. El país vecino es un importante socio comercial y uno de los impulsores del comercio del Mercosur, por lo que su recuperación y crecimiento siempre es una buena noticia para la economía nacional y regional.

¿Un gran año para Uruguay?

A pesar de que las revisiones al alza de economías importantes del mundo significan cierto alivio luego de un 2023 signado por un contexto internacional más bien negativo, esto tampoco significa que el 2024 va a representar un rebote extremo.

“Se han despejado algunos riesgos de escenarios muy negativos”, señaló Schandy en su análisis, “aunque tampoco es un escenario para esperar mucho impulso externo para Uruguay”.

Entre lo positivo señaló la contención de la inflación global, las expectativas de crecimiento moderado en el mundo y la posible flexibilización de las condiciones financieras que ya se empieza ver en, por ejemplo, la caída de las tasas de los bonos estadounidenses a largo plazo.

En sentido contrario, la socia de Exante apuntó a que “los precios de varios commodities tuvieron caídas relevantes sobre fines del año pasado y al mirar los futuros, el mercado no incorpora rebotes grandes este año”.

“Diría que en principio se perfila un panorama general relativamente benévolo para Uruguay, pero que nos sigue planteando desafíos: las tasas globales altas (aunque empiecen a bajar), la fortaleza del dólar a nivel global (que exacerba nuestros problemas de competitividad) y una demanda mundial creciendo pero poco pujante. Esos son todos elementos que nos hacen prever que difícilmente Uruguay tenga mucho viento de cola empujándolo en 2024”, concluyó la especialista.

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