Un aumento de la tasa de política monetaria encarece el crédito en pesos, pero no provoca la misma respuesta en todas las instituciones financieras, ya que en Uruguay, donde conviven préstamos y depósitos en moneda nacional y extranjera, los bancos ajustan sus colocaciones de distintas maneras según cómo se financian y dónde obtienen sus márgenes.
El Banco Central del Uruguay reveló que la suba de la tasa de referencia no impacta por igual en todos los bancos
La respuesta de cada institución depende de su estructura de fondeo, sus márgenes de ganancia en cada moneda y el nivel de depósitos en dólares que maneja.
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Los bancos ajustan el volumen de sus préstamos en pesos de forma heterogénea según la estructura de sus depósitos.
Esa es una de las principales conclusiones de un documento de trabajo publicado por el Banco Central del Uruguay (BCU), titulado The microstructure of monetary transmission in a bimonetary economy. La investigación constató que, ante una contracción monetaria, el banco promedio traslada el mayor costo al precio de los préstamos en pesos, mientras que la reacción sobre los volúmenes de crédito es heterogénea.
El trabajo fue elaborado por Cecilia Dassatti y Miguel Melloc, funcionarios del BCU, junto con Javier García-Ciccob, de la Universidad de San Andrés. Los autores plantean que, en una economía bimonetaria, la transmisión de la política monetaria no se limita a observar cuánto aumenta el costo del financiamiento: también implica analizar cómo los bancos redistribuyen el crédito entre monedas.
El peso y el dólar tienen comportamientos diferentes
El estudio señala que la tasa de interés de los préstamos corporativos en moneda nacional sigue la evolución de la tasa de política monetaria, mientras que la de los créditos en dólares no muestra una relación directa con esa referencia ni con el tipo de cambio.
El encarecimiento de los préstamos en pesos se refleja con un desfase de entre cuatro y seis meses y amplía la diferencia entre las tasas de ambas monedas. En cambio, la tasa de los créditos en dólares apenas varía ante una contracción monetaria.
Durante el período 2009-2025, los bancos destinaron a préstamos, en promedio, un tercio de los depósitos captados en dólares, mientras que colocaron prácticamente la totalidad de los depósitos en pesos. Según los autores, el fondeo en moneda nacional es más escaso y su costo responde a las decisiones de política monetaria. En cambio, los depósitos en dólares dependen de las preferencias de los ahorristas y superan los montos que las instituciones destinan a financiar préstamos en esa moneda.
La respuesta depende de cada banco
Los bancos que tienen márgenes más amplios en pesos tienden a contraer sus préstamos tanto en moneda nacional como en dólares, en cambio, las instituciones con mayores márgenes en dólares reducen las tasas de esos créditos y amplían sus colocaciones en esa moneda, en busca de captar a deudores que pueden sustituir el financiamiento entre ambas monedas.
Por otro lado, los bancos con una mayor proporción de depósitos en dólares dentro de sus fuentes de financiamiento redirigen los nuevos préstamos hacia el peso. Ese cambio se observa tanto en los montos otorgados como en la cantidad de operaciones. La investigación también encontró diferencias entre los dos indicadores. En los préstamos en pesos, la contracción se manifiesta en los montos, pero no necesariamente en el número de operaciones. En los créditos en dólares, en cambio, puede reflejarse tanto en el volumen como en la cantidad de préstamos.
Para los investigadores, estos resultados muestran que una misma decisión monetaria puede ser absorbida por las entidades mediante distintos mecanismos: reduciendo el tamaño de los préstamos, modificando la cantidad de operaciones o cambiando la composición del crédito entre monedas.
La importancia de mirar cada segmento del crédito
El documento también destaca la heterogeneidad de las posiciones de los bancos en el mercado. Una institución puede tener una participación moderada en el sistema financiero en su conjunto y, al mismo tiempo, ser dominante en un sector de actividad o en una moneda determinada.
Como ejemplo, el estudio señala que Itaú concentra más de la mitad del crédito en pesos destinado a hoteles y restaurantes y más de un tercio del financiamiento en moneda nacional a los servicios financieros, mientras que su participación en el crédito al agro es del 11%. Por esa razón, los autores consideran que para analizar la transmisión monetaria no alcanza con observar la participación global de cada banco. Es necesario distinguir su peso en cada combinación de institución, sector de actividad y moneda.

