30 de mayo 2026 - 12:32

El café porteño que conquista con su estilo retro-industrial y pastelería de autor

Bilbo combina café de especialidad, recetas caseras y espacios con identidad propia en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires.

El café porteño que conquista con su estilo retro-industrial y pastelería de autor.

El café porteño que conquista con su estilo retro-industrial y pastelería de autor.

En Buenos Aires, hay un lugar donde el café se toma con calma, la pastelería se elabora a mano y las charlas parecen no tener fin. Nacido del sueño de cuatro amigos que dejaron atrás sus profesiones para dedicarse a lo que realmente los apasionaba, Bilbo creció desde un pequeño local en Villa Crespo hasta convertirse en una referencia del café de especialidad con presencia en varios puntos de la ciudad. Su sello es claro: un blend propio, ambientación retro-industrial y una carta que acompaña desde el desayuno hasta el after office.

La sede original, en Villa Crespo, marcó el espíritu de la marca. Diseñada por Eme Carranza, combina pisos de damero, mobiliario vintage, lámparas industriales y ladrillos a la vista, evocando la Nueva York de los años 50. Allí también funciona un salón subterráneo estilo living, ideal para trabajar, estudiar o reunirse. Con el tiempo, la propuesta se expandió a Saavedra —en el Museo Histórico de Buenos Aires, con deck y vista al Parque General Paz— y al Centro Cultural Recoleta, con acceso directo a su jardín. En estas dos últimas sedes, el formato pick to go permite disfrutar en el lugar o llevarse la experiencia a casa.

BILBO CAFE - BRUNCH - bagel

El corazón de la propuesta es Merlín, el blend exclusivo elaborado con granos de Antioquia, Colombia. De acidez media, cuerpo medio-alto y notas a nuez y cacao, es la base de una carta con más de veinte preparaciones: espresso, americano, latte, flat white, vainilla latte, espresso tonic y el favorito de muchos, el Nutelatte, que combina la intensidad del café con la suavidad de la crema de avellanas. Para los días cálidos, el cold brew macerado durante 48 horas y servido con limón es una de las opciones más refrescantes. También hay tés en hebras, limonadas caseras, licuados y un After Coffee con vermut, cócteles y vinos del día.

La pastelería artesanal es otro de los pilares. La estrella absoluta es la Chocobilbo, una versión propia de la chocotorta, hecha con galletitas embebidas en café, crema, dulce de leche y ganache de chocolate. Le siguen Key lime pie, carrot cake, torta vasca, brownies con caramelo salado, budines, cookies y croissants clásicos o rellenos. También hay alfajores de autor, como el de chocolate blanco con mousse de limón y corazón de frambuesa.

BILBO TORTAS

En el universo salado, la carta ofrece opciones para cualquier momento del día. Entre los más pedidos están el New York bagel con bacon, cheddar y huevos revueltos; el avocado toast con huevo a la plancha y crema ácida; el tostado americano en pan brioche con lomito ahumado y cheddar; el tostado de pan de chipá con jamón, queso y tomate, y los tostones de provoleta con hongos o de trucha con palta y pepinos. También hay bowls, ensaladas completas, wraps, focaccias y un menú de mediodía con platos como hot pastrami, noodle bowl, ñoquis gratinados o suprema con ensalada Caesar.

BILBO TOSTON

Para quienes buscan una experiencia más amplia, los combos de brunch y las boxes para llevar son un éxito. El Brunch Deli, por ejemplo, incluye yogures con granola, croissant relleno, mini bagels de salmón gravlax, mini sándwiches de huevo revuelto, una porción de torta, cafés, jugos y copas de vino. Además, la marca ofrece gift cards y su café Merlín en grano o molido para disfrutar en casa.

Con su estética cuidada, su ambiente amable y una carta que amalgama creatividad, calidad y confort, este proyecto porteño se consolidó como un punto de encuentro para familias, amigos, trabajadores remotos y amantes del buen café. Un espacio donde cada detalle —desde la música hasta la vajilla— acompaña la idea original: crear un lugar para compartir, disfrutar y volver.

BILBO CAFE 2

Direcciones: Beláustegui 802, Villa Crespo (actualmente en remodelación); Crisólogo Larralde 6293, Saavedra; Centro Cultural Recoleta, Junín 1930, Recoleta.

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