31 de agosto 2023 - 15:38

FFOSE presentó un recurso ante la empresa adjudicada al Proyecto Arazatí

El consorcio de Aguas de Montevideo resultó elegido y el sindicato de OSE busca la anulación y revocación de la decisión.

La obra busca sumar una fuente de agua potable a la zona metropolitana uruguaya.

La obra busca sumar una fuente de agua potable a la zona metropolitana uruguaya.

Captura: Subrayado

El Proyecto Neptuno sigue agregando aristas y dificultando las intenciones del gobierno que ahora tiene que enfrentar un recurso presentado por la Federación de Funcionarios de OSE (FFOSE) que busca la anulación y revocación de la adjudicación del proyecto al consorcio Aguas de Montevideo.

La semana pasada el directorio de la Administración Nacional de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) comunicó la adjudicación del Proyecto Arazatí al consorcio Aguas de Montevideo, que será el responsable de materializar el proyecto que prevé la construcción de una nueva planta potabilizadora de agua en el balneario Arazatí, en el departamento de San José.

El consorcio esta integrado por cuatro empresas: Berkes SA, SACEEM SA, CIEMSA y FAST Ltda. A la licitación también se había presentado otro consorcio integrado por Teyma y Compañía Electrónica Industrial, pero Aguas de Montevideo fue el que presentó la mejor oferta.

Luego de la adjudicación, este miércoles el sindicato de OSE presentó un recurso en contra que lleva la firma del presidente de FFOSE, Federico Kreimerman y la del secretario general del sindicato, Marcelo Valverde. En el recurso, reclaman la “revocación y anulación” de la licitación del proyecto.

Este es el último paso por vías administrativas con las que cuenta el sindicato, lo que le da 180 días a la empresa estatal a responder de manera concreta. En caso de no ocurrir, el sindicato quedaría habilitado para acudir al Tribunal Contencioso Administrativo (TCA).

Las críticas del FA y las consecuencias ambientales

En tono crítico con el Proyecto Arazatí, el director de OSE en representación del Frente Amplio, Edgardo Ortuño, expresó por medio de Twitter que “la crisis hídrica demostró la necesidad de obras para embalsar el agua dulce que nos faltó (represas Casupá, Solís Chico, diques) asegurando el agua potable y para perder menos".

En el mismo sentido, Ortuño cuestionó que “el gobierno decide hacer Arazatí con gestión privada” y estimó los costos en 300 millones de dólares más que si fuera gestión de OSE, por lo cual consideró que está “debilitando” a la empresa estatal.

Con respecto a la viabilidad del proyecto, un informe elaborado por la consultora CSI Ingenieros y que fue presentado por OSE ante el Ministerio de Ambiente anticipó que puede ocasionar 93 tipos de impactos ambientales en la zona, de los cuales 27 presentan un "potencial negativo significativo".

El relevamiento deslizó que "necesitan una evaluación específica" y, entre los principales cuestionamientos, marcó que la creación de la laguna artificial contemplada en la iniciativa modificaría "escorrentías superficiales y el régimen hidráulico de cursos de agua", lo cual desencadenaría en "erosiones" de suelo y la potencial "contaminación" de aguas subterráneas, entre otros problemas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar