12 de diciembre 2025 - 21:07

Las expectativas de inflación se mantienen estables y más alineadas a las realizadas por el BCU

El IPC interanual se ubicó en 4,1% en noviembre y las proyecciones a mediano plazo se sostienen dentro del rango de tolerancia del Banco Central del Uruguay.

Las expectativas de inflación se mantienen estables y más alineadas a las realizadas por el BCU.

Las expectativas de inflación se mantienen estables y más alineadas a las realizadas por el BCU.

Foto: Freepik

La inflación cerró noviembre levemente por debajo de la meta del Banco Central de Uruguay (BCU), con expectativas estables a mediano plazo dentro del rango de tolerancia en un escenario de desaceleración gradual de precios que consolida el sesgo monetario y refuerza las proyecciones hacia las metas oficiales durante los próximos años.

El valor interanual se ubicó en noviembre en 4,1%, levemente por debajo del objetivo de referencia del BCU y de su última proyección, impulsada principalmente por un aumento menor al esperado en frutas y verduras y por la continua depreciación del dólar. El Índice de Precios al Consumo avanzó 0,14% en el mes, con presiones al alza desde servicios turísticos y algunos precios administrados, parcialmente compensadas por la caída de las verduras. Los datos fueron el resultado de la última Encuesta de Expectativas de Inflación publicada por el BCU.

El desempeño reciente consolida un escenario en el que la inflación observada se encuentra más alineada con las proyecciones oficiales que con las expectativas del sector privado. De hecho, el registro actual coincide con lo anticipado por el BCU un año atrás y se mantiene por debajo del promedio de las expectativas privadas, lo que refuerza la credibilidad del marco de política monetaria.

Dentro del rango esperado

En este contexto, las expectativas de inflación se mantienen estables y dentro del rango de tolerancia de entre 3% y 6%. Para octubre de 2027, los analistas económicos proyectan una inflación de 4,7%, los mercados financieros la ubican en 4,8%, mientras que las expectativas de las empresas permanecen en 5,5%, su mínimo histórico. Dos de los tres indicadores a dos años se mantuvieron sin cambios en noviembre, confirmando el anclaje de las proyecciones.

La combinación de inflación en descenso y expectativas estables llevó al Banco Central a recortar la tasa de política monetaria en 25 puntos básicos en su última reunión, reduciendo el sesgo contractivo. La tasa se ubica actualmente en 8%, y el organismo dejó abierta la puerta a continuar el ciclo de recortes en la medida en que el escenario macroeconómico evolucione según lo previsto, con el objetivo de alcanzar una instancia neutral.

Hacia adelante, la autoridad monetaria mantiene el foco en lograr que la evolución inflacionaria ocurra sin desbalances sectoriales. De acuerdo al informe, la inflación de bienes y servicios sigue representando un desafío por su mayor rigidez y su impacto directo en los costos empresariales y la competitividad. Aunque este indicador ha comenzado a descender de la mano de la mejora en las expectativas, aún se ubica cerca del techo del rango de tolerancia.

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