16 de agosto 2016 - 12:24

La capital, víctima de la desidia oficial

DELINCUENCIA, BASURA, CALLES DESTRUIDAS Y UN PÉSIMO SERVICIO DE TRANSPORTE PÚBLICO. A pesar de los cuatro años al frente del municipio, Ramón Mestre no logra reconvertir las carencias en materia de servicios públicos.

BASURAL. Toneladas de residuos se acumulan en las calles de la ciudad capital, como consecuencia de un paro de trabajadores del sector en el contexto de un conflicto que no muestra visos de pronta solución.
BASURAL. Toneladas de residuos se acumulan en las calles de la ciudad capital, como consecuencia de un paro de trabajadores del sector en el contexto de un conflicto que no muestra visos de pronta solución.
Una nueva medida de fuerza del Sindicato Único de Recolección de Residuos y Barrido de Córdoba (SURRBaC), que anunció trabajo "a reglamento" debido a la "falta de insumos y de elementos de higiene y seguridad", dejó a una parte de la capital sin recolección por al menos 48 horas y expuso una vez más al intendente radical, Ramón Mestre, a una catarata de críticas por la falta de gestión en el Municipio y su casi nula intervención, en este último caso, para solucionar conflictos que mezclan lo privado, lo público y lo sindical. Todo, en una ciudad que no puede disimular el estado de abandono y la desidia, con calles destruidas, espacios verdes abandonados y servicios de mínima calidad en transporte público.

Las últimas encuestas difundidas confirman esta situación: en un rango de 1 a 10, los cordobeses le otorgan 3,3 puntos a la administración que el hijo del histórico referente encabeza desde 2011.

El jefe comunal serpentea su gestión para mantener el capital político que logró el año pasado con su reelección, ante un Ejecutivo provincial del PJ que se mantiene al frente de las encuestas. El intendente abrazó al Gobierno nacional y a Cambiemos, en busca de dar inicio a un camino que lo llevaría a enfrentarse, en 2019, con el mandatario justicialista Juan Schiaretti.

Los guiños de Mestre al Gobierno nacional y las críticas al Ejecutivo provincial presentaron en las últimas semanas fuertes contradicciones. La principal fue el silencio del jefe comunal por la coparticipación que Nación debe al distrito, frente a las insistentes quejas para que Schiaretti reparta fondos a los municipios.

Incluso esos pedidos fueron rechazados por el justicialismo cordobés. "Soy testigo de que el Gobierno provincial destina casi todos los meses adelantos de coparticipación a la Municipalidad de Córdoba para que Mestre pueda pagar los sueldos. Ahora resulta que la provincia discrimina, cuando en realidad está asistiendo a todos los municipios, en especial al de la Capital", disparó a medios locales el intendente de Alta Gracia, Facundo Torres (PJ).

Hoy, el propio Schiaretti recibirá a Mestre para encontrar una resolución al conflicto de la coparticipación y el giro de fondos a la capital provincial, con un Gobierno nacional que mira de reojo los crecientes gastos del Municipio y el destino que se les da. No obstante, el intendente mantiene los lazos con Casa Rosada, y se mostró el jueves último con el ministro de Modernización nacional, Andrés Ibarra, con quien inauguró un portal de gestión abierta al ciudadano.

Otros intendentes se diferenciaron de Mestre el pasado fin de semana: el de Villa del Totoral, José Luis de Lucca, reunió a su equipo y dedicó algunas horas del fin de semana a la recolección de la basura de la ciudad, ante el paro que mantenían la Federación de Empleados Municipales de la Provincia.

Aunque es parte del entramado político de Cambiemos, la gestión de Mestre es muy difícil de defender incluso para los mismos aliados.

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