El secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, defendió las políticas que implementa la Argentina para expandir la producción agrícola y contribuir a la seguridad alimentaria mundial, ante sus pares del Grupo de los 8, entre otros países reunidos en Treviso, Italia.
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Con ese objetivo, el gobierno instrumenta "políticas activas a través de inversión y tecnología, con especial énfasis en el desarrollo regional", afirmó Cheppi en la reunión de Ministros de Agricultura de Alemania, Estados Unidos, Francia, Japón, Rusia, Italia, Reino Unido y Canadá.
Entre 2002 y 2008, recordó el funcionario, la producción de cereales y oleaginosas pasó de 69 a 95 millones de toneladas; la de carnes de 3,3 a casi 5 millones de toneladas y la de lácteos de 8.000 a 10.000 millones de litros.
Y las exportaciones de productos alimenticios -sumando todos los sectores agrícolas y pecuarios-, señaló, "aumentaron de 53 a 79 millones de toneladas en el mismo período", lo que representó un incremento de 48 por ciento en volumen.
Por otra parte, Cheppi explicó que "a los fines de evitar el traslado al mercado interno del incremento pleno de los precios internacionales y así preservar los ingresos de los sectores más necesitados de la población, el gobierno aplica derechos a la exportación".
"Un segundo objetivo, de justicia social, que se persigue mediante estos derechos es el de propender a una distribución más equitativa de la riqueza y generar mayor valor agregado en la cadena alimentaria", agregó.
En otro orden, aseguró: "nuestro deber es combatir el hambre y la pobreza y posibilitar que muchos de los países en desarrollo puedan llevar adelante una agricultura eficiente que permita sostener a su población".
Para eso, consideró, "el comercio internacional agropecuario debe estar acorde"; por lo tanto, afirmó, "las negociaciones de la Ronda de Doha deben modificar el actual estado de cosas que ha conducido a la reducción paulatina de la participación de los países en desarrollo en la producción y el comercio agrícola internacional".
El resultado de la Ronda de Doha tiene que superar el status-quo "que es un claro desaliento a la producción agropecuaria en los países en desarrollo, sean éstos importadores o exportadores de alimentos", añadió.
"Debemos apuntar a que las decisiones multilaterales efectivamente abran los mercados de los países de mayor peso económico, que se reduzcan significativamente las subvenciones domésticas y que se eliminen las subvenciones a la exportación", aseguró el secretario de Agricultura.
Por último afirmó que "los temas agropecuarios no se agotan en el comercio internacional, pero un comercio justo es indispensable para avanzar en todos los demás aspectos que hacen al desarrollo agrícola sustentable".
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