El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Estimamos que estamos preparados para una devaluación de entre 10 y 15 por ciento. Pero si se produce una devaluación mayor, cercana o superior a 40 por ciento, algunos sectores de la industria chilena se van a ver perjudicados», dijo.
En el último caso, la SNA cree que se produciría un fuerte ingreso de importaciones lácteas y agroindustriales.
«No descartamos que ingresen pastas y otros productos como insumos, maquinaria y cosas de ese tipo», apuntó Rojas. Ante esa eventualidad, los agricultores manifestaron que es necesario buscar nuevos mercados y tratar de renegociar algunas partidas del acuerdo con el Mercosur, «que no ha dado los resultados esperados, al menos para este sector».
Además, pidieron fiscalizar con el máximo de celo y dejar flotar libremente el dólar para ganar en competitividad.
Por su parte, los industriales agrícolas de Bolivia pidieron al gobierno cerrar la frontera con la Argentina para evitar una invasión de productos.
El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Juan Armando Antelo, dijo que pidió asumir tal medida a los ministerios de Agricultura y de la Presidencia, porque sabe que «la devaluación en la Argentina provocará un colapso mayor de la economía» boliviana.
Antelo señaló que la otra medida propuesta al Ejecutivo es la subida de los aranceles para las importaciones con el objetivo de cuidar el mercado interno para la producción nacional. En la actualidad, Bolivia está entre los países con aranceles más bajos de la región, con un promedio de entre 5 y 10 por ciento, pero tiene la posibilidad de subirlos a 40 por ciento, en el marco de los acuerdos que tiene con la Organización Mundial del Comercio (OMC), añadió el dirigente.
Dejá tu comentario