Washington (Reuters) - Estados Unidos continuará con los esfuerzos para restaurar completamente el comercio de carne vacuna con importantes clientes extranjeros ahora que Corea del Sur, uno de los últimos mercados cerrados a sus productores, reanudará las importaciones de algunos productos cárnicos estadounidenses, dijo un funcionario de agricultura estadounidense.
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Corea del Sur, que era el tercer mercado para la exportación de carne norteamericana, concluyó oficialmente una prohibición de tres años impuesta tras la detección del primer caso de la enfermedad de la «vaca loca» en ese país en 2003.
Seúl estaba bajo presión creciente para reanudar el comercio luego de que Japón, tradicionalmente el comprador número uno de carne de bovino, comenzó el mes pasado a aceptar importaciones.
«El próximo paso, ahora que comenzó el comercio, es volver a nuestros patrones comerciales con una propuesta de movernos hacia» directrices internacionales que permitirán un rango más amplio de productos animales de todas las edades, dijo Chuck Lambert, subsecretario para programas de mercadeo y regulación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
En 2003, Estados Unidos exportó carne a Corea del Sur por más de 814 millones de dólares, de los cuales 449 millones de dólares correspondieron a la venta de cortes sin hueso.
El USDA dijo que hay baja prevalencia en Estados Unidos de la enfermedad de la «vaca loca», conocida formalmente como encefalopatía espongiforme bovina. Funcionarios estadounidenses han argumentado por mucho tiempo que la carne vacuna es segura y que se han implementado las medidas apropiadas para proteger a los animales y los consumidores.
«Basados en esa información, podemos hacer un fuerte reclamo para poder exportar un rango mucho más amplio de productos del que estamos embarcando a prácticamente todos estos mercados», señaló Lambert.
El secretario de Agricultura, Mike Johanns, subrayó ese enfoque en un comunicado que saludaba la decisión de Corea del Sur.
«Esperamos expandir nuestro acceso al mercado coreano y a otros mercados para lograr un comercio que sea consistente con los estándares internacionales», expresó.
Japón permite carne estadounidense únicamente de ganado de menos de 21 meses de edad y sólo si las empaquetadoras remueven la médula espinal, el cerebro y el tejido nervioso que tienen el mayor riesgo de transportar enfermedad de la vaca loca.
China ha ofrecido aceptar carne deshuesada de ganado de menos de 30 meses con precauciones similares.
La Organización Mundial de la Salud Animal (OIE) ha dicho que la carne de vacuno deshuesada de ganado de menos de 30 meses es segura. Con las precauciones adecuadas, la OIE afirmó que puede comercializarse seguramente también carne de animales más viejos y carne con huesos.
Funcionarios del USDA viajarán la semana próxima a Corea del Sur para resolver unas pocas barreras técnicas remanentes antes de que se reanude el comercio. Lambert precisó que la industria de carne de bovino estadounidense desea conocer el protocolo que se seguiría en el caso de que ocurriera una violación.
Un pacto alcanzado en enero entre Corea del Sur y Estados Unidos hubiera permitido importaciones de carne de ganado de menos de 30 meses, pero sólo con la condición de que el material riesgoso fuera removido.
Corea del Sur postergó la implementación de su decisión varias veces debido a preocupaciones por la seguridad.
«Aún tenemos modos de avanzar hacia la meta de la restauración completa del comercio de carne de vacuno», dijo John Reddington, un vicepresidente del Instituto de Carne Americano. «De hecho, la restauración del comercio completo de carne con todos nuestros patrones comerciales es la estrella de guía que debería conducir todas las discusiones comerciales».
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