19 de enero 2005 - 00:00

La escasez de gasoil resta competitividad a la Argentina

La falta de gasoil afecta a la recolección de la cosecha de trigo y complica laboreos de granos gruesos.
La falta de gasoil afecta a la recolección de la cosecha de trigo y complica laboreos de granos gruesos.
El gasoil es un insumo estratégico para el campo y la agroindustria; por lo tanto, su
escasez y falta de previsibilidad en el normal suministro traerán aparejado un severo perjuicio que se trasladará a toda la economía argentina, que hoy transita por una etapa de crecimiento, luego de haber atravesado difíciles circunstancias en los últimos años.


A partir de la falta de oferta de gasoil, se incrementan irremediablemente los costos de producción, transporte, riego, secado de los granos, energía eléctrica de las empresas rurales y de las explotaciones tamberas, entre otros.

El impacto en las llamadas economías regionales, donde su precio es superior al promedio, será mayor, primero dada su lejanía a las destilerías; y luego, por la incidencia del flete de los productos hacia los centros de consumo y puertos de exportación.

• Transferencia

Un dato relevante sobre el efecto devastador que puede causar un aumento del gasoil es que el agro es el sector de la economía argentina que mayor cantidad de litros de gasoil consume por año. Son cerca de 4.000 millones de litros.

Por cada centavo que aumenta el litro de gasoil, el agro debe transferir de su bolsillo a las petroleras unos 40.000.000 de pesos adicionales al año.

Es inadmisible que se deba soportar una sensación de escasez, tal como está sucediendo en estos días, con el propósito de impulsar un aumento en el precio del gasoil. Puede, artificialmente, crear una transferencia de ingresos fenomenal del campo hacia el sector petrolero, perjudicando al resto del país.

Frente a este escenario,
se debe dar fiel cumplimiento a la Ley de Hidrocarburos, que estipula que quienes producen y refinan combustibles están obligados a abastecer toda la demanda de hidrocarburos y combustibles, asegurando la provisión continua, regular y no discriminatoria a toda la cadena de industrialización y comercialización.

• Emergencia

Además, el 23 de diciembre pasado, la Resolución 1.679/04 estableció que aquellos productores y/o refinadores que deseen exportar, antes de hacerlo, deberán demostrar que la demanda de toda la cadena comercial interna esté cubierta.

Si la (real o supuesta) escasez del gasoil persiste, se deberá restablecer el Plan de Emergencia para el Abastecimiento de Gasoil, el cual fue implementado 29 de mayo de 2002 a través de la Ley 25.596, y que estipula la eximición del impuesto sobre los combustibles líquidos a:

Las importaciones de gasoil que realicen los sujetos pasivos del referido impuesto y;

las importaciones de gasoil que realicen los pequeños operadores o propietarios de activos de comercialización; los consumidores finales del sistema productivo y las prestatarias de servicios de transporte de bienes y personas, que determine la reglamentación.

Ante tal situación de supuesta o real escasez como la descripta, además de poner en práctica las medidas mencionadas, el gobierno también debiera estudiar la eliminación o disminución de los impuestos internos al gasoil, a efectos de no verse perjudicado por:

a) Una disminución sustancial del volumen total de las cosechas y de las manufacturas de origen agroindustrial, así como un deterioro importante en la calidad y sanidad de los productos;


b) una merma importante del «efecto derrame» o «círculo virtuoso» de la economía por consumo y/o inversión del agro en el «país interior», tal como se ha dado estos últimos dos años;

c) una menor entrada de divisas durante 2005 y, por ende, de los ingresos por impuestos y retenciones, que permitieron volúmenes récord de recaudación fiscal durante 2004 y de superávit fiscal primario, en momentos en que aparece como auspicioso el canje de deuda pública ofrecido por el gobierno, y que es inminente la reinserción de nuestro país en el circuito económico internacional.


Tal como aparece en el título de la nota, la escasez de gasoil resta competitividad al agro en particular, pero a la Argentina toda, en general.

(*) Vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina.

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