Luego de varias semanas ininterrumpidas de subas, los mercados granarios han comenzado a corregir parcialmente la fuerte tendencia alcista que se registra desde fines del año anterior y en lo que va de éste.
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Anne Frick, analista senior de oleaginosas de Prudential Bache, comentó esta semana que, según su opinión, los precios máximos de la soja de este invierno boreal ya han sido vistos en la primera semana de marzo, con la posición cercana de Chicago en un tope histórico de u$s 15,71 por bushel (u$s 577,25 por tonelada).
De todos modos, la especialista destaca que sigue existiendo un clima alcista sustentado por la extrema debilidad en la cotización del dólar en las plazas mundiales, la firmeza del resto de los commodities y el movimiento que generan los fondos de materias primas.
Aunque algunos analistas comentan que la suba en las materias primas aún dista mucho de haber concluido, resulta adecuado mencionar que la suba generada hasta el momento en la mayoría de ellos podría dar lugar a una corrección, que incluso podría ser profunda, y sin que se altere sustancialmente la tendencia iniciada hace ya más de tres años en este sector.
La noticia de la nueva política de retenciones en nuestro país fue recibida con beneplácito por nuestros principales competidores en el cultivo de soja, los Estados Unidos y Brasil. Frick señaló en su informe del miércoles pasado que esta nueva imposición es un factor alcista para la oleaginosa en el largo plazo, ya que la intención de la resolución es desalentar el cultivo de soja a favor de otros cultivos de mayor uso doméstico.
La medida oficial es devastadora para sustentar el esquema formativo de precios de nuestros mercados de futuro, que se quedan sin la expectativa de beneficiarse plenamente de las mejoras que se puedan ir generando en el mercado internacional. Este nuevo esquema de retenciones móviles pone una suerte de techo a las cotizacionesdel mercado local, y ya no existirá la necesidad de arbitrar posiciones en los mercados a término, MATba y Rofex, como tampoco en la operatoria «forward».
El mercado aguardará atentamente el primer informe oficial de siembra, que se revelará el último día de este mes, para confirmar cuánto menos maíz y cuánta más soja se implantarán en los Estados Unidos en esta temporada 2008/09.
Los elevados costos de la energía podrían desmoralizar aún más a los productores que piensan implantar el grano forrajero, mucho más dependiente de este insumo que la soja, lo que podría provocar un vuelco hacia la oleaginosa aún superior a lo proyectado en el outlook del mes pasado en Washington.
Si, como consecuencia de ello, las cotizaciones del maíz mejoran en Chicago, las de la soja, irónicamente, se acoplarán seguramente a esta tendencia.
Dato clave
En esta campaña, el área que se dedicará a cada cultivo resultará un dato clave, pero el mercado se concentrará luego en los rendimientos que se puedan lograr en esas superficies, ya que la posibilidad de que la corriente de La Niña se haga presente resulta probable.
Este fenómeno se encuentra generalmente asociado con clima seco en el sudeste de los Estados Unidos.
Recientemente, algunos meteorólogos sugieren que esta corriente podría provocar precipitaciones por encima de lo normal en la región central y del este del medio oeste norteamericano durante la primavera boreal, lo que podría también provocar demoras en la siembra de los cultivos de verano.
Aunque resulta bastante prematuro generar alguna preocupación por estos factores, la próxima campaña norteamericanapromete mantener en vilo al mercado.
Mientras tanto, la plaza se concentrará en las disponibilidades de soja en Sudamérica, que aparentemente son algo superiores en producción a la expectativa inicial.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) reveló las existencias trimestrales de granos en los Estados Unidos. Los stocks de soja y trigo en este país resultaron ser inferiores a lo que el mercado esperaba en promedio,en tanto que los de maíz se ubicaron en línea con lo que los operadores aguardaban.
En el mundo, y de acuerdo con este informe, se producirán 770,2 millones de toneladas de maíz, 0,5% por encima de lo estimado el mes anterior.
En trigo, la producción mundial alcanzará los 605 millones de toneladas, 0,2% más que lo ponderado en el informe de febrero; y en soja, la producción mundial será de 219,9 millones de toneladas, levemente inferior a la del último reporte.
Para nuestro país, el USDA mantuvo sin cambios las proyecciones de soja, maíz y trigo en 47 millones de toneladas, 21,5 millones de toneladas y 15,5 millones de toneladas, respectivamente.
El USDA también mantuvo su estimación de la cosecha china de soja en 14,3 millones de toneladas y aumentó en 500 mil toneladas su estimación para Brasil, con una nueva cifra de 61 millones de toneladas.
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