El mercado continúa siendo optimista con las perspectivas de la nueva campaña norteamericana y así lo siguen demostrando las cotizaciones de las últimas semanas. El crecimiento de los cultivos resultó prácticamente ideal durante el mes de agosto en el medio oeste, aunque demasiado seco en los estados del Sur. De todos modos, los ratings de los cultivos, que el Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA) revela todos los lunes, siguen reflejando un buen estado general de los cultivos de verano. Así, se informaba que 60% de los cultivos de soja y 59% de los de maíz se encontraban en situación «buena a excelente».
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El USDA dio a conocer su informe mensual de oferta y demanda en el curso de la pasada semana. Los EE.UU. producirán, según estos datos, 84,17 millones de toneladas de soja y 282,3 millones de maíz. Los rendimientos promedio esperados son de 2.815 kilos por hectárea y 9.715 kilos por hectárea, respectivamente.
Las proyecciones de soja se ubicaron exactamente en el promedio de lo que el mercado esperaba, aunque las de maíz fueron superiores a lo aguardado en tres millones de toneladas.
En el contexto mundial, el informe reveló que la oferta global de maíz en este ciclo aumenta a 816 millones de toneladas, con una producción mundial de 690,8 millones, que refleja el incremento de la campaña norteamericana. Sin embargo, al aumentar el uso total, los stocks finales vuelven a declinar a 92 millones de toneladas, con una relación entre las existencias finales y la demanda de solamente 12,7%.
Por el contrario, en soja, crecela oferta total a 273,3 millones, con una producción global de 221,9 millones de toneladas, superior en 4 millones de toneladas al informe del mes de agosto.
Al no incrementarse el uso global, los stocks finales crecen en la misma proporción, ubicándose en 52,5 millones de toneladas. La relación stocks finales/uso total trepa a 23,9%.
En trigo, la oferta total declina ligeramente con respecto al informe de agosto, al igual que la producción mundial proyectada que ahora es de 596 millones de toneladas. La demanda permanece estable, pero esto no impide que los stocks finales vuelvan a decrecer a 126,4 millones de toneladas. La relación entre las existencias finales y el uso vuelve a caer, ubicándose en 20,5%.
Para la Argentina el USDA proyecta una campaña de trigo de 13,25 millones de toneladas (comparado con 13,5 millones del mes anterior), de maíz de 17,5 millones y una campaña sojera de 41,3 millones toneladas, estas dos últimas sin cambios respecto del mes anterior.
El Mercado a Término de Buenos Aires comenzó a difundir, hace pocas semanas, un índice que refleja la evolución de los precios, a tiempo real, llamado «ICA MATba». En él se representa el valor de mercado de una cartera de posiciones abiertas, seleccionadas de acuerdo con la participación de cada posición a futuro en la cantidad total de transacciones y en el valor de cotización global del MATba, durante una determinada cantidad de tiempo.
En la realidad práctica, actualmente el índice estaría reflejando las cotizaciones de soja, trigo y maíz, en ese orden, soslayando las de girasol, producto que prácticamente ya no registra operaciones en el mercado.
La idea de un «índice granario», aunque vieja, sigue siendo vigente y se puede aprovechar para generar -a partir de este lanzamiento- la negociación de este instrumento en el recinto del MATba para poder capturar la atención del público interesado en negociar granos y que, en la mayoría de los casos, no cuenta con un producto integral, que abarque a varios de ellos.
Especulativo
Podría alcanzarse la transacción de este índice bajo la modalidad de «cash settlement contract», o sea una herramienta de negociación no susceptible de entregarse ni recibirse, con un resultado económico que se exhibirá en el último día de negociación de ese mescontrato, para aquellas posiciones abiertas no compensadas, reflejando así una utilidad o un quebranto.
La negociación de un índice de estas características generaría interés entre la comunidad especulativa no vinculada estrictamente con este quehacer, permitiendo además el ingreso de participantes con un perfil distinto de los que hoy cuenta el MATba; operadores dispuestos a diversificar sus carteras de inversión, direccionándolas hacia un mercado de commodities local.
El otro costado positivo del índice, sería la difusión en sí misma de su valor en toda la comunidad de negocios. Del mismo modo que lo realizó el Mercado de Valores de Buenos Aires, lograr que en todos los medios se incluya el cierre del índice y que con solo mirarlo, personas no vinculadas estrictamente a esta actividad puedan conocer en un instante, qué aconteció en el mercado de granos.
Hoy el mercado accionario mide la temperatura de la plaza a través del índice Merval, que desplazó en importancia a los otros indicadores bursátiles. La Bolsa de Comercio de Buenos Aires palpita alrededor del índice Merval así como Wall Street gira en torno al índice Dow Jones o las tecnológicas al ritmo del NASDAQ.
Sería muy interesante lograr que, en poco tiempo más, se pueda hablar de la tendencia general del mercado de granos con sólo mencionar el índice MAT.
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