7 de abril 2026 - 11:58

La aversión al riesgo global afectó a los bonos hard dollar en marzo: ¿hay oportunidad a mediano y largo plazo?

El aumento del riesgo global frenó la recuperación de los soberanos, pese a la mejora en reservas. El mercado combina estrategias entre pesos y dólares, mientras evalúa el impacto del conflicto en Medio Oriente, la sostenibilidad cambiaria y el potencial de compresión del riesgo país.

Qué oportunidades se pueden captar con los bonos en dólares. 

Qué oportunidades se pueden captar con los bonos en dólares. 

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Durante marzo, el risk off global golpeó con fuerza a los bonos soberanos en dólares, especialmente en el tramo largo de la curva, que mostró una elevada sensibilidad a las tensiones geopolíticas entre Irán, Estados Unidos e Israel. A pesar de que el Banco Central aceleró la acumulación de reservas —con compras por u$s1.670 millones en el mes y un saldo positivo de u$s4.382 millones en el primer trimestre—, ese flujo no logró consolidarse como un catalizador suficiente para impulsar una recuperación sostenida en los títulos hard dollar.

En este contexto, la toma de decisiones por parte de los inversores empieza a ordenarse en torno a dos ejes centrales: por un lado, la evolución del frente externo —particularmente la duración e intensidad del conflicto en Medio Oriente— y, por otro, los propios riesgos locales.

Frente a ese escenario, se observa una recomposición de carteras que busca combinar instrumentos en pesos y también en moneda dura, aunque con una estrategia más táctica: muchos optan por mantener exposición a instrumentos indexados en pesos, buscando capturar rendimiento en moneda local sin perder flexibilidad ante un eventual salto cambiario post mayo, mientras que en dólares, se busca captar la compresión de riesgo país y la reactivación de los flujos a bonos emergentes, si la guerra termina en las próximas semanas. ¿Termina?

"Creo que lo más conveniente es diversificar la cartera de bonos según el perfil de riesgo que quiere asumir el inversor. Ahora que tenemos soberanos a 2027, 28, 29, 30 se puede armar una posición equilibrada. Respecto al riesgo país, yo no veo una gran compresión hacia adelante, creo que en todo caso es apostar a una tasa alta y que los bonos sigan performing", señaló Federico Machado, economista de Economía Open.

Por su parte, según el economista Jorge Barreto en consulta con Ámbito, "hay una prima de riesgo implícita que refleja dudas sobre la consolidación macro y la sostenibilidad financiera". En ese sentido, señaló que si el programa económico logra sostener superávit fiscal, acumulación de reservas y cierta normalización financiera en estos dos años, pueden verse favorecidos los bonos más largos, "que son los más sensibles a mejoras en expectativas - GD35 y GD38-", señaló Barreto.

Respecto al frente externo, agregó que el posicionamiento en bonos en dólares también empieza a tener sentido desde una lógica anticipatoria. "Si bien el contexto global mostró mayor volatilidad en los últimos meses —con episodios de aversión al riesgo que afectaron a emergentes—, una eventual normalización geopolítica o un giro hacia condiciones financieras globales menos restrictivas podría favorecer el regreso de flujos hacia activos de mayor rendimiento relativo. En ese escenario, los bonos soberanos de países emergentes —especialmente aquellos que muestran señales de ordenamiento macro— suelen ser de los primeros en captar ese flujo", concluyó.

Dólares viejos

Por otro lado, un informe de Research del Comafi planteó que si bien hay una reponderación de los inversores hacia carteras dolarizadas, "hasta no tener claridad sobre el desenlace del conflicto en Medio Oriente y el apetito global por el riesgo emergente, luce prudente no apostar por una rápida compresión del riesgo país y posicionarse en el tramo corto de la curva soberana hard dollar".

En otra alternativa que también puede componer la cartera, se posicionó IOL Invertir Online, que planteó al Bopreal BPOC7 dentro del universo hard dollar dentro de una cartera conservadora/moderada para este mes. En ese foco, los Bopreales que funcionaron como protección ante escenarios de tensión cambiaria, también son una buena alternativa para sumar a las carteras. Barreto concluyó: "La clave no es excluir sino combinar, asignar porcentajes entre instrumentos - por ejemplo Bopreal 2027 junto a soberanos largos como GD35 o GD37-, que permite combinar dos escenarios: normalización macro y baja del riesgo, con un ajuste nominal del tipo de cambio desde mediados de año".

Desde Adcap Grupo Financiero, aportan que a medida que el Gobierno continúa mejorando su capacidad de pago a través de la compra de reservas del BCRA, las emisiones del Tesoro bajo ley argentina, como el AL30 aparecen como el mejor instrumento para captar esa dinámica.

Hacia adelante, la curva hard dollar tiene importantes desafíos pero el riesgo mayor continúa estando en el frente externo. La suba de las tasas de rendimientos de los treasuries siguen inclinando la balanza hacia el norte, mientras la renta fija emergente continúa a la espera.

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