Productores de leche de los departamentos uruguayos de Colonia y San José comenzaron ayer a tirar miles de litros de leche debido a la continuidad del conflicto salarial entre las empresas lácteas y sus trabajadores.
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Es que los tamberos no pudieron entregar su producción y debieron quedarse con la leche extraída a las vacas, pero así colmaron su capacidad de almacenaje.
En principio, la amenaza de tirar leche la habían esgrimido las empresas para presionar por la solución al conflicto, pero finalmente el problema llegó a los productores.
El conflicto se inició la semana pasada, cuando el sindicato decidió realizar paros semanales de tres horas por trabajador y por turno en unas 15 empresas del sector lácteo, por la negativa de la cámara de empresas lácteas a otorgar un ajuste salarial autorizado por el Poder Ejecutivo.
El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Wilson Cabrera, declaró que su sector está «bajo la dictadura sindical, que ha sido mucho más perjudicial para nosotros que la dictadura militar».
«Si los sindicalistas quieren, les pagamos el despido y que se vayan a Cuba o a Rusia», dijo el empresario al diario «El País».
En tanto, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea aseguró que la «amenaza empresarial de tirar leche» es responsabilidad de los productores, porque «hay capacidad de producción y almacenamiento para evitar» esa medida.
El vicepresidente de la asociación empresaria, Carlos Torterolo, explicó que la espera para el ordeñe tiene «un límite, porque la ubre del animal se enferma a veces con carácter irreversible» si no se cumple con los tiempos para la extracción de la leche.
Además dijo que la leche que no se puede enviar a los centros de industrialización «tampoco se puede donar a la gente necesitada, porque no ha sido pasteurizada».
En tanto, Carlos Arrillaga, director de cooperativa Conaprole -la principal láctea del país- advirtió que las plantas de la fábrica están colmadas, por lo que la semana entrante llegarán a un pico de la producción de 3.500.000 de litros de leche.
Desde el gobierno uruguayo, el ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, explicó que el conflicto se viene desarrollando porque trabajadores y empresarios no llegan al acuerdo de ajuste salarial.
«Una parte dice que no puede pagar y la otra reclama aumentos por encima de las pautas», sentenció Bonomi.
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