Argentina logró una valiosa victoria ante Croacia
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El conjunto del técnico Hernández, pese a la buena marca de Garino sobre el tirador Bogdanovic, no lograba hacer pie (11-18) hasta que el capitán Scola apareció al rescate con ese movimiento de pies en el trapecio que solamente él puede ofrecer.
El flamante refuerzo de los Brooklyn Nets finalizó el primer capítulo a toda orquesta (13 puntos, 4 rebotes). Entonces, Argentina equiparó la pizarra en 22, a pesar de lo mal que había jugado los primeros 5 minutos.
En el retorno al juego, el quinteto albiceleste sacó una pequeña renta de 4 (26-22), con la rotación a pleno dándole minutos a Gabriel Deck, quien diseñó interesantes movimientos defensivos y hasta se animó a penetrar en tablero ajeno.
Laprovíttola también entró concentrado y eficaz (8 puntos, dos triples sucesivos) para que la Argentina se sitúe arriba por 39-31.
El conjunto croata buscó recuperar la fisonomía y las contribuciones del tándem Planinic (5)-Hezonja (5) lo dejaron 41-40, a poco del cierre. Sin embargo, un nuevo triple de Scola (que descansó casi todo el cuarto) más una conversión de Delfino dejaron el tanteador en 46-40, al término del primer tiempo.
En el retorno a la acción, un sprint 6-0 (5 tantos de Campazzo) le garantizó a la Argentina la máxima hasta ese momento (52-40), con más de 8 por jugar.
Los jueces, celosos y puntillosos, marcaron dos técnicas seguidas a sendos jugadores croatas. Y los dirigidos por Aleksandar Petrovic se desordenaron.
El ingreso de un atrevido Roberto Acuña (2 puntos, 4 rebotes, 3 tapas, un robo) le aportó soluciones al conjunto albiceleste que aprovechó para sacar un buen colchón: 61-43, con medio período en el reloj. La mano de Laprovíttola (tercer triple) garantizó la diferencia. El conjunto albiceleste entró 19 arriba (73-54) a los 10 minutos finales.
Como para ensayar alternativas, el DT mandó a la cancha en el último cuarto a un eventual quinteto de arranque (Laprovíttola-Ginóbili-Delfino-Nocioni-Scola).
Croacia asumió el riesgo y presionó mucho más arriba. El interno Saric (7) se erigió en referencia ofensiva y las cifras se recortaron a 8 (75-67), cuando quedaban 6m. 59s.
El emblemático número 5 del seleccionado aportó muñeca caliente para brindar serenidad en los instantes de riesgo. Argentina tomó oxígeno: 81-68, con 5 minutos en el tablero.
Dos pérdidas consecutivas más un comportamiento apresurado le devolvieron la vida a los croatas que siguieron apostando a Saric, para acortar a 4 nada más (85-81). Un rebote providencial de Scola garantizó la falta y dos técnicas cobradas al equipo europeo terminaron de redondear el triunfo.




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